sábado, 23 de marzo de 2013

La Conspiración Neoliberal




Hay momentos de lucidez narrativa que no pueden ser pasados por alto. Cada vez que me topo con una joya de este tipo, me obligó a mi mismo a difundirla entres amigos y conocidos. Si su componente es social y reivindicativo, mi condición de indignado y de hombre consciente ante las atrocidades que se perpetran cada día en este ponzoñoso mundo regido por bárbaros, espolea mi espíritu hasta la enésima potencia, forzándome a difundir la obra tan lejos y profusamente como me sea posible. Si, además, el escrito es de algún familiar o conocido, me llena de orgullo provocándome un sentimiento de hermanamiento y satisfacción consumada. En este caso es mi padre, a través de su blog "Naturaleza en Vena", el que hace un inusitado ejercicio de realismo mordaz, descarnado y atroz, radiografiando nuestra pervertida e insolente realidad con aplomo y triste sinceridad, pero también con justicia. Y digo "inusitado", porque mi querido progenitor es un habitual detractor de las "teorías de la conspiración". Sin embargo, existe un momento en el que la obscenidad y el sin sentido llegan a un punto sin retorno. Un punto de ignominia tal, que es necesario o conveniente realizar una parada de control y reflexionar en profundidad.

Ese momento ha llegado. Y ha llegado porque pasado, presente y futuro se nos escapan ahora de nuestras manos, aceleradamente, mientras el tiempo y la sin razón conducen inexorablemente nuestro destino por negros sumideros. Sufridlo o disfrutadlo, pero no permanezcáis indiferentes, porque lo que está sucediendo es esto, y lo que sucederá, como dijo una jubilada alemana hace unas semanas: "Los jóvenes no están ni preparados  siquiera para imaginarlo"...



CHINA DEVASTADA
La historia paralizada


Trece mil cerdos, adultos y lechones, flotando en el río Huangpu a su paso por la orgullosa Shanghai. El cuarenta por ciento de los ríos chinos gravemente contaminados por 20.000 industrias petroquímicas y textiles sin control. La Unión Europea y el FMI tratando de confiscar los ahorros de los ciudadanos de Chipre. Miles de ciudadanos británicos muertos en hospitales públicos por la desidia y los recortes en los presupuestos. En nuestra España, jueces obligando a reabrir las Urgencias médicas de unos pueblos para proteger la vida de los más débiles. Jueces exigiendo la reforma de la Ley Hipotecaria y sus cien años de abusos. También en España, eliminación de ayudas para el programa de transplantes, en lugar de eliminar asesores y políticos parásitos.

Las miserias económicas, sociales y ambientales que hoy azotan el mundo no parecían tan evidentes hace treinta años. Pero con la caída del muro de Berlín desaparecieron los antagonismos políticos en el planeta. Decía el ideólogo preferido del Tea Party, mister Francis Fukuyama, en su libro “El fin de la historia” (1992), que tras la desaparición del malvado comunismo solo imperaban en el mundo el neoliberalismo y la economía de mercado. Dos ideas, dos doctrinas que, en su opinión, representaban la forma más justa de organizar la política y la forma más eficiente de organizar la economía. Justicia y eficiencia: el paraíso ¿Qué queda del sueño de Fukuyama? 



Basuras flotando en un rio de Wusan (China)

Quedan los hechos: la debacle financiera por la estupidez del sistema, la rapiña, el saqueo y la corrupción, la injusticia social, el desempleo y empobrecimiento de las poblaciones, la degradación ambiental y el cambio climático. La supuesta eficiencia del neoliberalismo y de los mercados se ha cimentado sobre una colección de mentiras repetidas, hasta la náusea, a una población que los banqueros y políticos consideran imbécil. En algo tienen razón: el sistema es extraordinariamente eficiente para los bolsillos de directivos, grandes accionistas, corporaciones y políticos, asociados en ese mecanismo bautizado como “la puerta giratoria”. Para la mayoría de las poblaciones el neoliberalismo representa justamente lo contrario, ya que no es otra cosa que el capitalismo más vulgar.

La pregonada eficiencia consiste en deslocalizar empresas hacia naciones pobres para aumentar los beneficios empresariales. Detrás quedan fábricas y oficinas desmanteladas, el desempleo, la basura que generaron y que ahora tenemos que limpiar porque, con su mágica eficiencia, el neoliberalismo ha “socializado” el problema de sus residuos y de su contaminación. Las empresas que deciden quedarse en el país ponen la condición de reducir empleos, con más horas de trabajo y por menos sueldo. Todo eficacia. 



Vertidos de industria textil en el Río Amarillo (¡) a la altura de Lanzhou (China)

El neoliberalismo empresarial también escapa para evitar las leyes ambientales de las sociedades democráticas y civilizadas. Porque no hay peor enemigo para las normas ambientales que las empresas y sus políticos asociados. Tan sólo contemplan con simpatía al medio ambiente si le encuentran utilidad para lavarse la cara y atraer a los consumidores y votantes más ingenuos. 

Los que deslocalizan, una vez llegados a los países pobres prometen lo de siempre: somos el crecimiento, la riqueza, la justicia y la máxima eficacia. Pero antes de instalarse exigen desgravaciones fiscales y subvenciones. Exigen libertad para esparcir sus desechos por el aire, los suelos y el agua, destruyendo el entorno del país y agrediendo la salud de sus trabajadores. Exigen desregulación de normas laborales para despidos y salarios miserables. Piden desregulación financiera para manipular y desviar fondos a su antojo. Lo hicieron durante la época colonial y lo siguen haciendo con el nuevo colonialismo practicado en China, India, Bangladesh o en la misma España (Eurovegas).



Proliferación de algas, eutrofización y anoxia en el río Hangian  (China)

Hace pocos años, cuando la burbuja inmobiliaria parecía un lejano nubarrón en el horizonte, el informe anual de la entonces mayor empresa inmobiliaria de España que cotizaba en Bolsa (hoy en quiebra) se desnudaba. En la reflexión final sobre planes de futuro, la empresa se quejaba de las “contrariedades ambientales” que encontraba en España, al no poder construir por todas partes y de cualquier manera, sin cortapisas. Sugería eludir las reglas de la sociedad española y europea, deslocalizando el negocio inmobiliario hacia naciones más permisivas, como eran los países del Este que todavía no habían entrado en la Unión Europea.

Cuanto más puro es el neoliberalismo y más se recurre a los mecanismos de los mercados, más desigualdad se crea, menos empleo se genera y de baja calidad, más basura y contaminación se produce, más beneficios ingresan los directivos ¿Hay solución? Posiblemente se puede regresar de la actual dominación neoliberal, pero no está en manos de los políticos ni de los partidos tradicionales, ya que no existe un verdadero antagonismo político. No existe "política" y los partidos están huecos. Si no hay posibilidad de hacer otras políticas e imaginar otras formas de gobierno, solamente quedan los jueces, los consumidores y los votantes. 


Contaminación minera y siderometalurgica en el río Yangtze (China)

Ayer, 19 de marzo de 2013, el Telediario de una cadena nacional abría sus noticias con asuntos judiciales: el proceso al ex - tesorero del Partido Popular, el proceso al yerno del Jefe del Estado, el proceso al máximo responsable de un partido regional, el proceso a políticos de la Junta de Andalucía y un ex-ministro socialista, el proceso al torero que mató a un ciudadano por conducir supuestamente ebrio. La respuesta al neoliberalismo depredador está en manos de los jueces.

¡La política está “judicializada”! claman los políticos, exasperados ante esos tribunales que paralizan sus proyectos destructores del medio ambiente, que bloquean su carrera como ladrones o que detienen sus intentos de implantar normas abusivas contra los ciudadanos. La respuesta neoliberal ante la Justicia es entorpecer el acceso a la misma, implantando Tasas Judiciales que disuaden al ciudadano agredido. En caso extremo, la respuesta es apartar de su puesto a jueces excesivamente combativos. En Italia llegaron a ponerles bombas.   

La solución también está en el consumidor y en su capacidad de elegir, despreciando los bienes y servicios ofrecidos por las empresas y corporaciones que deslocalizan, contaminan, despiden trabajadores para ganar más y acogen a políticos cómplices en sus plantillas. Está en los grupos ciudadanos que, como el movimiento italiano 5 Estrellas o el español 15 M, buscan otras formas de hacer política y otra manera de proteger el medio ambiente y los escasos recursos naturales. 
El autobús va sin frenos y cuesta abajo. El conductor y el revisor están a punto de saltar en marcha, llevándose la recaudación. 

Publicado por JCARBEX en "Naturaleza en Vena" (20/03/2013)


miércoles, 6 de marzo de 2013

Hasta siempre comandante





Dice el periodista  Iñaki Gabilondo, que todo en torno a Hugo Chávez  fue, ha sido y será "extremo". Personalmente, prefiero pensar que el fruto de lo extremo nace con la grandeza y la peculiaridad propia e individual, en un mundo hoy poblado por anormales normalizados. Que todo aquél que es amado u odiado, no puede pasar desapercibido. Así fue Hugo Chávez, el padre del socialismo latinoamericano, el revolucionario que hizo realidad el sueño de los más desfavorecidos, el hombre que se enfrentó a un imperio y puso patas arriba, no sin tesón, muchísimo esfuerzo y hasta sufriendo un intento fallido de golpe de estado, a una Venezuela caciquil y corrupta. Una Venezuela de extremos y desigualdades, que gracias a la labor del Comandante, se opuso gradualmente a la injusticia y luchó contra el capital y el interés privado, lo que le produjo innumerables detractores, sí, pero no menos seguidores y con el tiempo, hasta fervientes admiradores. Porque Chávez gobernó con el pueblo y para el pueblo, y nunca sin el pueblo. Chávez creó "Patria" y sus políticas sociales alimentaron lo que a la larga le precedería hasta la muerte: El Chavismo. Creó escuelas públicas, redujo drásticamente la extrema pobreza y la pobreza, expropió latifundios y nacionalizó la principal riqueza del país: el oro negro o petróleo, siendo durante sus mandatos el salario mínimo interprofesional el más elevado del continente suramericano.

Muchos criticarán sus políticas intervencionistas, la excesiva dependencia del petróleo e incluso la desmesurada e imparable inflación de la moneda nacional, el bolívar, pero Venezuela puede considerarse actualmente como uno de los últimos estado-nación que aún perviven (o sobreviven) en un mundo cada día más globalizado y desequilibrado, controlado por gobiernos cada vez más antidemocráticos al servicio de corporaciones y transnacionales de rapiña. Si algo hizo bien este brillante militar del cuerpo de ingenieros, fue resistirse a los embates del capitalismo especulador que hoy empieza a oprimir las libertades y los derechos más básicos de los ciudadanos en Occidente. Usó el petróleo, un bien nacional, para proteger a los suyos, en vez de hacerlo para aprovecharse a su costa y en beneficio propio, miserabilizándolos e hincando las rodillas ante el ruin y genocida FMI. Por ello,  fue tildado de peligroso enemigo, y acorralado, encontró apoyos en la Rusia de Vladimir Putin o en la Cuba de los hermanos Castro y el Irán de Ahmadineyad, dos claros bastiones de resistencia al nuevo orden mundial fascista financiero, al tiempo que recibía también y de forma creciente, el apoyo de su gente.

Así se hizo fuerte Hugo Chávez, en un mundo que agoniza ante la amenaza de una dictadura sionista capitalista sin precedentes que se cierne hoy sobre toda la humanidad, y que tiene la desfachatez de disfrazarse de falsa democracia. Y se hizo fuerte, además, dejándonos verdaderas joyas verbales no exentas de absoluta credibilidad, que causaron revuelo e indignación, pero también asombro y admiración entre la opinión pública de todo el mundo. Una de ellas fue su comparecencia en la ONU en 2006, mentando al vil tejano de Bush como el mismísimo diablo o acusando al neocon de Aznar, el del trío de las Azores, con un merecido y sonoro "fascista" en presencia de Zapatero y el propio rey de España. Tal fue la indignación del matarife de elefantes y endogámico Borbón, que rompiendo todo protocolo y presa de la ira más infundada, le espetó aquél famoso "Por qué no te callas", antes de abandonar el pleno de la Cumbre Iberoamericana de 2007.








No cabe duda de que a Hugo Chávez no le faltaron cojones para decir las cosas altas y claras, pero si algo le debemos a este hombre, es el haber sentado el precedente de que si se quiere, se puede. El problema es que hoy por hoy, no se quiere, y en nuestra suciocracia actual tenemos que asistir a una procesión de despreocupados zombies en creciente estado de lobotomización mental, circular impávidos y ajenos a la obscena realidad del expolio de lo público, la mentira y la instauración paulatina de un estado policial (al menos en Grecia o España, verdaderos conejillos de Indias del nuevo orden mundial sionista usurero internacional). La muerte se ha llevado al dirigente venezolano antes de tiempo, pero la estrella del Chavismo, iluminada por el amor de los corazones de un pueblo hoy roto y devastado por el dolor de su pérdida, mantendrá a buen seguro su brillo, por más que el fantasma del neoliberalismo globalista nos condene a todos a la noche más oscura jamás vista por los ojos de los pocos hombres libres y conscientes que aún perviven en esta esfera de despropósito humano.


Descansa en Paz, Comandante.

sábado, 26 de enero de 2013

El fin de la impostura

La clase política que nos gobierna, en representación de los intereses de sádicos y monstruos aún mayores, banqueros estafadores que dirigen la economía con perversa y malévola frialdad, ha perdido hoy toda credibilidad, si es que le quedaba alguna, después de décadas de corruptelas, engaños y decepciones múltiples en nombre de una palabra que sólo mentarla, ya me produce un enorme asco: Democracia. Y es que esta palabra parece el nombre de un diabólico juego para niños, reproducido por los padres mas inmorales e irresponsables que puedan existir. Como el sentido común en esta podrida sociedad ya no existe, lo único que queda es la mentira. Mentira que construye falsas esperanzas sobre el ánimo de las almas más cándidas, que aún son incapaces de comprender, tamaño es el despropósito y la ofensa, el timo al que están sometidas a diario en sus programadas existencias. Para esta gente, el concepto de libertad y de democracia se encuentra literalmente, en pañales. No comprenden que es sólo una quimera irrealizable en el marco de un mundo sujeto a las férreas leyes del neoliberalismo y del capitalismo más exacerbado, ese que reza, pero que se niega a admitir en un ejercicio de puro cinismo que: No son personas, son números. Porque esa es realmente la esencia del capital, en su estadío más avanzado: Convertir al ser humano en una mercancia. En algo que, en caso de que no sea puramente productivo, pierde todo valor como objeto de explotación y es desechado. Vivimos realmente bajo la tiranía de ese demonio, que todo lo envuelve y todo lo empapa, en un mundo que tiene cada día más de distopía que de utopía. El drama de esta sufrida realidad es tal, que es difícil de ser percibido y mucho menos comprendido, pues sería capaz de derribar en su más profunda comprensión, cualquier creencia o mito, valor o costumbre, que permite que este demoníaco sistema siga con vida. De ahí la expresión tantas veces oída "El sistema es un muerto viviente".





Así que, mientras unos pocos nos enfrascamos en tales deliberaciones, una inmensa mayoría vive sumida en un estupor, mezcla de tristeza e indignación, sin comprender realmente cual es la verdadera génesis del problema, subyugados por el peor de los enemigos del hombre: El miedo. Para empeorar las cosas, ahí tenemos a la flamante clase política, flamante por la mierda y la densa energía que irradian, mentirosa compulsiva que sólo puede engañar y escurrir el bulto con mil triquiñuelas y retorcidas argumentaciones sin sentido o razonamiento alguno, que consigue paliar la indignación de esos muchos y otorga aún mas credibilidad y legitimidad a aquellos pocos que, verdaderamente, despertaron del sueño onírico del sistema, enfrentándose a la realidad tal y como es: Un esperpento o espectáculo circense sin parangón en la historia de la humanidad.



La España del siglo XXI...



Porque si bien siempre hubo ricos y pobres, malvados y bondadosos, al menos, antaño, se sabía la realidad y sino se experimentaba en las propias carnes, aunque fuese a golpe de espada, bayoneta o porrazo. Hoy sin embargo, la misma realidad, se ha tratado de disfrazar y el resultado ha podido funcionar, a trancas y barrancas, durante un tiempo, pero la capa de tinta china o falso barniz en el que ingeniosamente trató de ocultarse, se ha diluido, desprendido en el fragor de los acontecimientos de una verdad que lucha por salir del agujero en el que está confinada, con más fuerza que nunca. Cosas de la globalización, tan mala para unas cosas desde el prisma economicista, como buena en su aspecto informacional y de trascendencia colectiva de los problemas que nos acechan a todos, en menor o en mayor medida, en este planeta de homínidos bípedos con vocación de humano. Así están las cosas, después de los mayas, Nostradamus y demás profecías acerca del fin de los tiempos. Estamos por fin, en el fin de los tiempos. Ahora sólo queda contemplar la caída, con la mayor dosis de humor posible, y buscando todas las alternativas de supervivencia vital que se nos ocurran. Porque la vida y la aventura siguen estando ahí, para todo aquél que sepa valorarlas, e ignoran con crudeza la estupidez y la maldad del hombre, al tiempo que lo condenan con estrépito a un destino funesto.

miércoles, 16 de enero de 2013

El precio de la vergüenza 2

De nuevo vuelvo a encontrarme con estas maquiavélicas demandas de fondos por parte de la banda de criminales que organizan el mundo, haciendo cada día mayor la brecha entre ricos y pobres de solemnidad. La frivolidad de UNICEF parece no tener límites, y ahora invaden no sólo espacios publicitarios en el Metro o en las marquesinas de los autobuses, sino en el interior mismo de estos últimos, colgando cartelitos en las barras de sujección a modo de guirnaldas de Navidad. Un sistema que especula con el precio de los alimentos a diario en los casinos globales de los mercados, se permite como digo la frivolidad o la desfachatez de solicitar ayuda en forma de sms para los más "desfavorecidos", arruinando un poquito más al adormecido e inconsciente ciudadano de a pie que ya ve como la deuda ajena e ilegítima contraída con las naciones expoliadoras y acreedoras, ha dejado de ser sólo una sufrida realidad de los países tercermundistas, para instalarse también dentro de nuestras fronteras, en Occidente. 


La mercantilización de la vida humana es un hecho, como podemos ver en este tipo de estafas. Al bajar del autobús volví a encontrarme con el cartel de "Malik", esta vez rezaba lo siguiente: "Y a más sms, más bebés salvarás". Ignominioso.


Todos sabemos ya o deberíamos de saber, que si no se acaba con el hambre en el mundo es porque no interesa y porque no resultaría lucrativo hacerlo. Todo es mercancia en este podrido sistema capitalista, ya que el capitalismo con el sufijo "ismo", es ni más ni menos que el abuso de poder por parte de el capital, en manos de una minoría psicópata y sin escrúpulos que controla el mundo con oscuros propósitos de dominación feudal. 

La sociedad debe de despertar y dejar de apoyar económicamente a grandes instituciones como UNICEF, promovidas por los mismos organismos criminales que provocan desastres y enormes desequilibrios mundiales como la ONU y la OMS. La ONU, un organismo antidemocrático que con un Consejo de Seguridad formado por los 5 gigantes económicos, veta cualquier resolución humanitaria en función de sus intereses capitalistas (Somalia, uno de los países más pobres del mundo, es uno de los principales exportadores de comida, ¿¿Cómo se come esto??), y la OMS, financiada en un 80% por multinacionales farmacéuticas que se lucran con la fabricación masiva de medicamentos y vacunas muchas veces innecesarias, con carácter paliativo, y que no abordan los problemas en su verdadera raíz. Es inmoral, por otra parte, pedir dinero a la ciudadanía para combatir la desnutrición infantil cuando el propio sistema en el que por desgracia nos ha tocado vivir, desecha millones de toneladas de comida cada día, ya sea en el sector agrario o pesquero y al final de la cadena, en grandes superficies de alimentación.. 

Como vemos, todo es falacia y manipulación en este decorado de tragedia griega llamado Tierra, y todo pasa inexorablemente por el demoníaco filtro de la megalomanía especulativa capitalista: Recursos naturales y seres vivos, hombres y mujeres, y lo que es más grave, inocentes niños dados a luz en un infierno en vida que no da tregua alguna a la inocencia de la infancia


lunes, 31 de diciembre de 2012

Memorias de un hombre libre


"El mundo me parecía ahora una tierra lejana, de donde nada tenía que esperar, y con la cual, en una palabra, habían terminado para siempre mis relaciones; Juzgaba, sin embargo, que después de esta vida, quizá vería el mundo como un lugar en el cual había vivido, pero del que había salido, y que podría decirle como Abraham al rico avariento:  Entre los dos media un abismo. 
Estaba en mi isla, lejos de los vicios del mundo y al abrigo de todas sus tentaciones. Nada envidiaba, porque tenía todo lo que podía desear: era el señor de aquél territorio; no tenía más que llamarme rey o emperador de aquellos contornos; carecía de rival o de competidor que me disputase la soberanía o la dividiese conmigo...


Isla de la Tortuga, Haití, refugio de piratas y bucaneros en el siglo XVII.


...podía coger grano suficiente para cargar muchos navíos, pero entonces no podía hacer uso de él; así, no sembraba más que el que necesitaba. Tenía tortugas en abundancia, pero no las cogía sino de cuando en cuando, según mis necesidades. También tenía madera bastante para construir una flota; viñas suficientes para cargarla de vinos y racimos secos; pero las cosas de que yo podía hacer uso eran sólo de algún valor para mí; una vez satisfecho, ¿qué me importaba lo sobrante? Si hubiera cazado más de lo que podía comer, tendría que dárselo al perro o tirarlo; si sembrado más grano del que podía consumir, se echaría a perder. Los árboles que cortara se pudrirían sobre la tierra, pues ¿cómo emplearlos de otro modo más que en hacer lumbre para preparar mi comida? En una palabra: La Naturaleza y la experiencia nos enseñan, después de maduras reflexiones, que las mejores cosas de este mundo son buenas hasta tanto que bastan para nuestro uso, pero pasando de ahí no nos sirven ya para nada...


Isla de Pitcairn, Polinesia. Refugio y hogar de los amotinados del Motín del Bounty desde 1790.


...el más insaciable avaro se hubiera corregido de haberse encontrado en mi lugar, porque poseía multitud de cosas que no sabía que hacer de ellas. Desde entonces, mi vida fue más tranquila que lo había sido antes y más provechosa, tanto para mi alma como para mi cuerpo. Muchas veces, cuando me sentaba a comer, daba gracias a Dios y admiraba su Providencia al ver mi abundante comida en aquél desierto. Había aprendido a considerar mi posición desde el lado bueno más que desde el malo, y mis placeres más que mis privaciones, y con esto experimentaba algunas veces un secreto bienestar que yo mismo no acertaba a comprender...




...y llamo la atención sobre esto para que sirva de ejemplo a aquellos que no disfrutan como deben de los bienes que Dios les ha concedido, porque ambicionan los que no tienen. La aflicción que nos causa lo que no tenemos me parece provenir de la ingratitud que manifestamos por lo que tenemos."


"Aventuras de Robinson Crusoe", Daniel Defoe (1660-1731)

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Sin salida

A pesar de la entrada de ayer, en la que trataba de promover y aún confiaba en un cambio en la deriva de esta sociedad y del mundo en general, esta mañana, tras leer la prensa oficial y mis fuentes de información en la red, dar un paseo por la calle y tomarme un buen café, he llegado a la triste conclusión de que la causa está casi perdida y nada o poco puede hacerse ya por el hombre. El capitalismo se ha enraizado hasta la médula en el corazón de estos homínidos bípedos. La mediocridad y la indolencia de la gente, así como la práctica desaparición o quizá sólo pobre existencia de la espiritualidad genuinamente humana, son un hecho, porque el verdadero humano, escasea. La fuerza de la corriente es tal, que es prácticamente suicida tratar de nadar o luchar en su contra, además de crecer día a día en el mayor torrente de despropósito jamás visto o conocido por el hombre libre. Este hombre libre, al que llamo humano por la singularidad de sus valores, su sensibilidad innata y el elevado grado de consciencia que le caracteriza se encuentra, como digo, en extinción, en un mundo que cada vez se asemeja más a una prisión, a una cárcel o a un laberinto sin salida. 


  La calle Preciados, verdadero cortejo fúnebre de androides biológicos. No sé quien me da más asco, si este gobierno reaccionario y fascista y los artífices de esta crisis, o el pueblo sumiso, indolente y perfectamente lobotomizado, con espíritu revolucionario y transgresor cercano al valor 0.


La naturaleza retrocede, inexorablemente. Lo puro o virgen se corrompe, mientras que la homogeneización todo lo pervierte y lo empobrece. La estupidez y el embotamiento no cesan de crecer y el arquetipo social se consolida en sujetos previsibles, robóticos y aburridos. No atisbo esperanza alguna ni confío ya en la capacidad del hombre para salir de la ciénaga mental en la que se encuentra inmerso y en la que parece cocinarse a gusto. Desprecio profundamente el conjunto de la sociedad como ente metamórfico, por su condición de miserabilidad y vileza, la cual he dejado de considerar merecedora de cualquier tipo de ayuda o consejo, pues merecen la realidad que les acompaña y determina sus parcas existencias. El apocalipsis social, económico y ecológico ya ha comenzado, y será la naturaleza quien termine de poner las cosas en su sitio, algún día.




"La dominación perfecta es la que no se siente: Puede ser por adhesión a los valores dominantes o por resignación, y ahí los procesos de persuasión son fundamentales. Cuando fallan, se recurre a la coerción, pero los mejores sistemas de control son los que no necesitan del uso de la policía".

Manuel Castells, catedrático de sociología y urbanismo (Diciembre de  2012).



martes, 25 de diciembre de 2012

Promoviendo el cambio

La iniciativa de Rodear el Congreso alentada por la Coodinadora 25s, comienza a mostrar claros signos de agotamiento, como han puesto de manifiesto las sucesivas protestas que se convocaron tras los graves incidentes del 25 de septiembre de 2012 (En total, 7). Desde entonces, el poder de convocatoria de las concentraciones se ha desgastado claramente, en parte producido por un desgaste en los ánimos reivindicativos de la ciudadanía y mayormente provocado por un incremento de la represión policial, instaurada mediante una política del miedo promovida desde las altas esferas gubernamentales. Pero además, a esta peligrosa deriva ha de añadirsele una cierta confusión, desorientación y pobreza organizativa del movimiento de resistencia popular.


 Dificilmente volveremos a ver algo parecido...


Desde este humilde blog, tan sólo me centraré en analizar las causas de dicho "fracaso" y las alternativas que a mi modo de ver serían necesarias para que la fuerza de estas legítimas protestas renazca con fuerza.

En primer lugar, el movimiento debe de rehacerse o reiventarse a sí mismo de manera urgente, y la única manera pasa por una diversificación de las acciones. Como si de un cáncer se tratase, estas deberían de expandirse como una metástasis: Rodear el Congreso está muy bien, pero es preferible implementar esta misma acción en otros órganos de poder, en particular en el financiero y máximo responsable de la espantosa situación actual, con iniciativas similares en sedes de entidades bancarias, el Banco de España o la especulativa Bolsa de Madrid. Las concentraciones en Neptuno están siendo además utilizadas por el poder para justificar la represión, con la excusa de que se está amenazando una institución que representa la democracia (aunque sepamos que esta no existe) y la constante alusión al golpe de estado del 23-F, en una clara estragia de disuasión y manipulación pro-sistema. Protestar ante la sede de los principales partidos políticos o en La Moncloa, así como no darle tregua posible a los responsables políticos del escarnio, serían otras de las acciones deseables y productivas para enrriquecer la protesta,así como para generar impactos mediáticos y por consiguiente ir despertando progresivamente la conciencia de la sociedad, cuya masa crítica resulta determinante si deseamos que el cambio se produzca.


 La delegada de este gobierno fascista en la Comunidad de Madrid, increpada en la vía pública por un grupo de legítimos indignados, en julio de este año. Su marido está imputado por impago.


Mientras todo esto ocurra, no debemos dejarnos amedrentar por el abuso de la fuerza desproporcionada del sistema, que está atacando de manera infame la democracia. La desobediencia civil es el único camino cuando un gobierno trata de imponernos el pago de una deuda ilegítima y un estado policial para silenciar la voz del pueblo ante el atropello de los derechos más elementales, como lo pueden ser el de una vivienda digna, un trabajo digno o la libertad individual para manifestarse. Un gobierno, consciente de la precaria situación de los ciudadanos, que no sólo está tratando de ilegalizar y acotar las manifestaciones por la fuerza, sino que identifica, multa e incluso graba a todo aquél que se atreva a participar en las mismas. Debemos hacer frente común ante esta injusticia, no identificarnos y en caso de ser multados, jamás pagar la multa o hacer todo lo posible por evitar pagarla. Debemos concienciar en la medida de lo posible, movilizando el pensamiento, globalizando el problema y sus causas en las mentes ajenas y en las propias, y sobretodo, tratar de que la información sea difundida lo máximo posible. La información y la consciencia no sólo otorgan libertad, tambén atenazan el miedo, y es con esto último con lo que tenemos que acabar, de una vez por todas.


Un claro ejemplo de lo que ha de hacerse "La caza de brujas"

viernes, 21 de diciembre de 2012

Marcha fúnebre 20 D: Estado policial en Madrid

La marcha fúnebre contra los presupuestos de la deuda convocada ayer a las 19 horas en Plaza de España por la Cooordinadora 25 s, casi no fue, y puso de manifiesto que vivimos en un estado policial con cada vez más claro tinte orweliano. De nuevo, se produjeron coercitivas identificaciones por parte de los monigotes azules esbirros del ignominioso poder financiero, así como un claro amago por la fuerza a base de empujones, con objeto de impedir la pacífica manifestación, que fue rechazado y superado por la determinación de los que estaban allí congregados, no sin muchas dificultades, forcejeo y una detención de por medio. Con los ánimos muy tensos, el grueso de los manifestantes, unos 300, consiguió tomar la Gran Vía dirección Neptuno, al cual y de forma genuina, fue uniéndose más gente. A pesar de todo, la inmensa mayoría de transeúntes permanecía impasible, observando la enfurecida y legítima comitiva pasar, imbuida en un extraño e indolente letargo fruto de una criminal pasividad y la parálisis de sus cerebros de ovejas consumistas. Durante todo el trayecto, los valientes manifestantes fueron escoltados por una desagradable  columna de policías a ambos lados mientras que el cielo sobre sus cabezas era surcado por el sempiterno y amedrentador helicóptero de vigilancia. La atmósfera era verdaderamente tétrica y asfixiante, dada la fuerte presencia policial y la indignación creciente de la protesta.




Una vez en Neptuno, y nada más llegar, el clamor inicial de los indignados tornó en una parálisis colectiva, la impotencia y el miedo de los allí presentes, al constatar que se encontraban solos, en una plaza llena de huecos, rodeada e infestada por los perros de presa del aparato represor del estado. Tan sólo la orquesta solfónica amenizó por unos minutos la triste realidad que estaba por venir. 




Efectivamente, al filo de las  21:15, los antidisturbios formaron un cordón humano que barrió la plaza en pocos segundos, sin apenas resistencia, creando una pequeña bolsa de manifestantes entre las marquesinas de los autobuses y la acera, completamente atrapada y a su merced. Poco a poco, fueron cerrando la pinza, al tiempo que pedían documentación de forma aleatoria y entraba en escena un patético grupo de 5 policías, de los cuales cuatro de ellos escoltaban a un quinto, el único de la noche con el casco puesto, coronado por una videocámara. 


Esto era la última fantochada que nos faltaba por ver. Para mear y no echar gota...


El despropósito se hizo más que evidente, rayando el patetismo más absoluto, contestado con sarcásticos comentarios y las miradas de incredulidad de la gente, que no dudaban en mirar con los ojos como platos semejante provocación de una realidad que se asemeja cada día más a la de la distopía de ciencia ficción del cine de los años 80. Ayer no hicieron falta porras: La pobre presencia ciudadana, las identificaciones que casi con total seguridad devendrán en sanción económica y una plaza de Neptuno convertida en un hervidero de UIP, diluyó la protesta con una rapidez inusitada. Pero sobretodo el miedo de muchos y la parálisis mental, dejadez, resignación o como se quiera llamar de la inmensa mayoría que puebla las calles y ha decidido que esta lucha no va con ellos, propició una derrota más que evidente y el silenciado, una vez más, de la verdad. Mientras sigan siendo 1000 los que protestan, nada cambiará. Sólo sería necesario que se manifestase un 1% de la población de esta adormecida ciudad, para poner en un serio aprieto a este gobierno franquista y reaccionario y a sus secuaces a sueldo. Ni eso. Mal nos va a ir. La conciencia es ínfima. La vergüenza, desproporcionada.




Hoy viernes, la Coordinadora 25 s ha publicado en su blog un " Manifiesto de los detenidos del 25-S ", en el que se relatan auténticas barbaridades de abusos policiales en la comisaría de Moratalaz, y se hace una profunda e interesante reflexión acerca del peligroso momento que vive el país. A continuación, dejo el texto íntegro:


Manifiesto de los detenidos del 25-S “Rodea el Congreso”


Vivimos tiempos de incertidumbre. Los que hoy estamos aquí hemos vivido una situación que viene a demostrar que aún perviven métodos y estrategias represivas que el sistema pretende convencernos de que están superadas. Por eso, además de la denuncia que hoy hemos tramitado, queremos reflexionar junto a la sociedad sobre una situación latente que nos afecta a todos: el constante e imparable deterioro de la democracia y el consiguiente aumento de la represión policial.
Nosotros hemos sido golpeados violentamente, detenidos injustificadamente y, una vez en el calabozo, hemos sido humillados, insultados, amenazados y amedrentados durante 48 horas, negándosenos incluso el agua o una manta. Estos graves acontecimientos no debería ocurrir en ningún lugar amparado por la democracia, sean los detenidos culpables de sus delitos o no. Este único hecho debería abrir ya un profundo debate en nuestra sociedad.
Pero más allá del trato sufrido, y de los posibles delitos que se hayan cometido sobre nosotros y que hoy hemos denunciado aquí, queremos incidir en que esta situación no representa para nada un hecho aislado o particular. La represión sobre el ciudadano la estamos viendo cada día, en pequeñas actuaciones que, sumadas, confirman una ideología de Estado que debe preocupar y movilizar a la sociedad:
  1. Estado de Derecho ficticio
Es propio de regímenes autoritarios proteger a sus torturadores. Y hoy, vemos como el gobierno indulta, por segunda vez, a cuatro Mossos d’Esquadra condenados nada más y nada menos que por torturas a un ciudadano que, para colmo, resultó ser inocente.
  1. Omitir responsabilidades
Y es propio de regímenes ajenos a la democracia mentir y no investigar aquellos hechos que ponen en evidencia su actuar contra derecho, o hacerlo sólo cuando la evidencia queda bochornosamente patente ante la sociedad. Así una mujer puede perder un ojo por un pelotazo de goma mientras la clase política niega la propia existencia de la pelota de goma; o una columna de policías puede irrumpir en la estación de Atocha de Madrid golpeando, amedrentando y atemorizando a los ciudadanos sin que ninguna responsabilidad sea exigida a sus ejecutores o incluso les condecoren.
  1. Criminalización de las legítimas protestas
El Estado, que debiera amparar al ciudadano, ahora ha invertido sus funciones para amedrentarlo y coaccionarlo. Y lo hace identificando y multando sistemáticamente a todo aquél que apoya una protesta o que, simplemente, estaba allí; y lo hace además descalificando el legítimo acto de protestar, llegando incluso a criminalizarlo acusando a los manifestantes de atentado contra las altas instituciones públicas.
  1. Privatización de la justicia
Como paso lógico de la represión se llega a un proceso para alejar la justicia del ciudadano a golpe de tasa, llenando así las arcas del Estado, depauperadas por la mala gestión de la clase dirigente.
 Presupuestar la represión
Y el aumento de la represión queda a la luz con unos presupuesto generales que elevan en un 1.780% (sin errata) la partida destinada a la compra de material antidisturbios a la par que no se revalorizan las pensiones.
  1. Permeabilidad de los poderes
Como característica innegable de regímenes autoritarios debemos citar al poder judicial como una mera extensión del poder ejecutivo, y no como su complemento. Así, los detenidos del 25-S salimos de los juzgados con más cargos de los que la propia policía nos había imputado en sus atestados y después de pasar más tiempo del debido en el calabozo por el intento de no sé sabe qué instancia gubernamental de hacer que el poder judicial nos remitiera a la Audiencia Nacional, como si de terroristas nos tratáramos.
 Pero también queremos denunciar aquí hoy las sanciones administrativas (multas) con las que se sanciona indiscriminada e injustificadamente a quien protesta o incluso a quien sin protestar pasaba por allí, persuadiendo así al ciudadano a que no se manifieste y sumando a la par miles de euros para las arcas del Estado. Denunciamos todas y cada una de las detenciones injustificadas que se pueden observar en casi cada concentración. Denunciamos las identificaciones arbitrarias. Denunciamos la brutalidad policial contra la ciudadanía que protesta por lo que considera por lo que es justo y legítimo.
Se podría seguir añadiendo ejemplos de esta deriva autoritaria del Estado, pero algunos de los puntos esenciales están ya reflejados.
Un gran porcentaje de ciudadanos, de todas las condiciones e ideologías, hemos llegado a un punto en el que, como ciudadanos, sentimos vergüenza: vergüenza al abrir los periódicos y ver cómo la corrupción campa a sus anchas, cómo el pueblo es ninguneado, cómo la codicia particular triunfa sobre el bien público y cómo los poderes públicos gobiernan de espaldas al pueblo, del que emana su legitimidad.
Queremos recordarles a esos mismos poderes públicos que la represión y la violencia no van a solucionar sus problemas, y que más bien es una muestra de debilidad de un Estado que languidece al no haber sabido o no haber querido estar a la altura de las circunstancias.
 Denunciamos a la clase política que se preocupa de cómo engañar cada cuatro años para poder seguir sirviendo a los intereses oligárquicos del gran capital. Denunciamos cómo crean y utilizan cualquier asunto, incluido este, como cortina de humo y desviar la atención sobre los problemas estructurales y de fondo.
Esta es una llamada de atención para que los poderes públicos rectifiquen su modo de actuar. Pero también es una llamada de atención para que la sociedad reflexione sobre hacia dónde nos dirigimos como sociedad y si el estado actual de las cosas es el que verdaderamente queremos. Porque si nuestros representantes no ejercen como tales, y sólo miran por la forma de perpetuarse, tal vez sea hora de que la sociedad despierte, no se deje amedrentar y refunde los cimientos de la democracia.
En definitiva, denunciamos a los autores materiales e intelectuales de esta POLÍTICA DEL MIEDO, cuyo objetivo es amedrentar y desactivar a las personas, tanto a las más activas como a las que empiezan a concienciarse.
www.coordinadora25s.wordpress.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

2013: Año 0

Probablemente el año que acaba, 2012, no sólo signifique el comienzo de una nueva era. A tenor de los acontecimientos que han sacudido Europa, este año será recordado como el del comienzo de un nuevo tiempo de dictadura capitalista y el de la puesta en práctica de la represión policial de los estados y sus gobiernos, títeres del Nuevo Orden Mundial fascista financiero que amenaza a los pueblos libres de la tierra. Pero este año también será recordado por ser el del detonante definitivo de la chispa que ha encendido los movimientos sociales generalizados y el del nacimiento de una cierta conciencia ciudadana, que aunque mayoritariamente pasiva y resignada, sabe ya, por fuerza mayor, de donde le vienen los problemas y quienes han implementado todo este sistema usurero, tramposo, insostenible y desigual. Ahora sólo falta que la masa empiece a actuar y comience a darle la espalda al consumismo desaforado y a la falsa y pervertida estructura política que aún tiene el atrevimiento de autoproclamarse como "democrática". Una falacia en toda regla.




Pasado mañana día 20, se aprobarán en el tiránico y antidemocrático Congreso de los Diputados los presupuestos de la deuda. Ese mismo día, la Coordinadora del 25 S tiene programada una "marcha fúnebre" desde la Plaza de España hasta Neptuno, de carácter pacífico. Desde la Plataforma ¡en Pie!, los ánimos son muy distintos: Empieza a considerarse la violencia como la única salida o al menos una opción legítima, si el pueblo en su conjunto decide ponerla en práctica. Muchos consideran, y no se equivocan, que toda revolución necesita de una mínima dosis de violencia para tener éxito, más aún cuando el sistema en el que por desgracia nos ha tocado vivir, es igualmente violento y asesino. Esperando una nueva convocatoria para rodear, y si fuera posible, tomar el Congreso para exigir la dimisión de este gobierno fascista, la disolución de las cortes y la jefatura del estado y la apertura de un proceso constituyente que transite hacia una nueva forma de organización social justa, humana y solidaria, dejo las fotografías más impactantes del año, aderezadas con el ingenioso humor negro y escandalosamente realista de un maestro de la viñeta: Andrés Rabago "El Roto". Feliz salida y feliz entrada, y suerte para los aciagos tiempos que están por venir.












































Este el mensaje de un sector cada vez mayoritario de la ciudadanía europea, a la casta política y los vampiros reptilóides capitalistas que la sustentan.