domingo, 12 de enero de 2014

España se enciende


La calle Vitoria, anoche (Burgos).


Hoy es Burgos, pero mañana puede ser cualquier otra ciudad. Hoy, el motivo es el despilfarro económico de un absurdo e innecesario pero lucrativo parking (maquillado con la transformación de una calle en bulevar), con los deliberadamente ignorados perjuicios económicos que esta estúpida obra le ocasionaría a todo un barrio, pero mañana puede ser cualquier otra cosa, porque cada día todo empeora un poquito más, en una cuesta abajo desenfrenada y acelerante.  La situación está llegando al límite, y la causa, la conocemos todos, pero sólo unos pocos reaccionan, como de costumbre. La podredumbre moral que invade ayuntamientos, instituciones públicas y en general, todo el entramado que se ha montado, en teoría, para servir al ciudadano, es completamente nauseabunda e imposible de erradicar. Porque en la práctica, resulta que todo funciona literalmente al revés: se legisla y se decide en función del interés de una casta parasitaria y cleptómana, que ningunea al pueblo haciéndole objeto de mofa. Y de social, solidario y justo, no queda nada de nada. No queda nada, porque nos cuentan que no hay dinero, pero sin embargo siempre hay fajos de billetes disponibles para los caprichos de la élite, independientemente del sucio pedestal, por niveles, que esta ocupe.

Porque nos desprecian, como desprecian todo aquello que se enmarque dentro del sentido común, la empatía y el amor que no sea hacia ellos mismos, por mucho que se cansen y densifiquen más y más, cada vez que mienten con descaro o se les llena la sucia bocaza con bellas palabras de derechos para todos, democracia y libertad, devoradas estas por los gusanos que a buen seguro anidan en sus miasis bucales.


El villano alguacil de Burgos. No hay dinero para servicios sociales, pero si 13 millones para un proyectito que seguro llenará de jugosas prebendas los bolsillos de este infecto personaje, al tiempo que él y sus criminales secuaces, le joden la vida a 70.000 "despreciables vasallos"


De lo que si parece que va a haber, y mucho, es de tragedia, conflicto y ponzoña humana, regada además con miedo, desasosiego e incertidumbre absoluta. Muerto el dialogo y rotos los lazos con el poder, subyace lo único que les queda, las fuerzas de seguridad del estado, un engendro que lleva camino de convertirse en el cuerpo más vergonzoso y execrable que ha habido jamás en este país. Y es que sólo hay algo más despreciable que la injusticia repartida por los malhechores, promovida además en el ruinoso subconsciente colectivo (muchos les copian), y es el delito legal de aquellos que deberían proteger los intereses del pueblo, pero que sin embargo optan por aferrarse a ese poder que es ya, a todas luces, diabólico. Estos miserables que se hacen llamar policías, son la guardia pretoriana del régimen podrido y los cómplices directos de un ejercicio diario de saqueo, farsa y montaje, tras el que se amontonan millones de historias tristes de seres humanos sumidos en un infierno de pobreza y precariedad vital.


Pretorianos de postín, oteando el negro horizonte urbano de Gamonal.


Este país esta en decadencia absoluta. Ya no se le pueden poner más parches, ni se puede achicar el agua corrompida acumulada en sus sentinas. La mierda se desborda ciega y generosa, y todos o casi todos, nos estamos hundiendo y ahogando en ella, hasta que nos falte el aire. Y ese momento ya está llegando para muchos. España se descompone como el pellejo de un animal podrido perdido en un erial, pero el viento sopla cada vez más fuerte y, lo que ahora es brisa, muy pronto puede transmutarse en un formidable huracán revolucionario que se lleve todo este despropósito por delante. Porque del amor al odio hay un paso, pero del miedo a la ira, sólo medio. 

miércoles, 8 de enero de 2014

Hazaribagh: Drama en Bangladesh

Un ejemplo más de los terroríficos dramas humanos y ambientales que azotan este podrido mundo. Bangladesh es uno de los países más miserables del planeta, y basa su economía (el 80% de las exportaciones) en la industria del cuero. Una industria del cuero que trata 14 millones de pieles de animales al año y que está, literalmente, matando a todo el mundo, envenenando con sustancias tóxicas las aguas y los cielos del país. Este reportaje realizado por Eric de la Varenne, nos acerca al inframundo de Hazaribagh, una barriada hedionda en la periferia de Dhaka, en la que sobreviven 500.000 personas en unas condiciones deplorables. Son esclavos y víctimas no sólo de su trabajo, sino de la corrupción y la indiferencia que reina entre empresarios y gobernantes. ¿Os suena de algo, verdad? La historia se repite, por todas partes...


lunes, 6 de enero de 2014

Sentinel del Norte: La isla prohíbida


Las cifras de población real se desconocen, pero se cree oscilan entre los 50 y los 400 indivíduos.


Leyendo un reportaje acerca de lugares inhóspitos y de difícil acceso, incluso para aquellos aventureros  más avezados, he descubierto un remoto lugar que me ha producido una fascinación y excitación inmediatas. Se trata de una isla salvaje (siempre tuve especial predilección por los territorios sujetos a la condición de aislamiento que ofrece la insularidad) situada en los trópicos del océano índico, o dicho de otro modo, en los confines de la tierra, si se considera el archipíelago indio de las islas Andamán como tal.

Este recóndito y exótico lugar se utilizó durante décadas, aproximadamente desde 1858 hasta los albores de la Segunda Guerra Mundial, como destino penitenciario y de trabajos forzados (tala de árboles, principalmente) para todos aquellos descontentos que tenían la osadía de amotinarse contra la presencia imperial británica en la India.

Los primeros encontronazos de los casacas rojas con las tribus nativas de las islas de Andamán, (unos 10.000 individuos aproximadamente), fueron reportados cómo muy violentos, si bien la mayoria de "salvajes" fueron pacificados y colonizados, exceptuando aquellos de nuestra isla, un trozo de tierra de tierra verde, más o menos uniforme, aislado en el extremo noroccidental del archipiélago, que ha mantenido hasta el día de hoy, una violabilidad cercana a cero, por parte de los embates del mundo moderno. Esto la convierte, probablemente, en la última isla aislada con población nativa salvaje que además, rechaza cualquier tipo de injerencia externa... y con razón.


Nativo de Sentinel: La mueca de su rostro muestra con claridad que no somos bien recibidos...


La isla es conocida con el nombre de Sentinel del Norte y actualmente y desde 2005, sus habitantes gozan de una política respetuosa y no intervencionista por parte del gobierno indio, lo cual es no sólo sorprendente hoy en día, sino también elogiable. Su pequeño tamaño, apenas 72 kilómetros cuadrados, unido a sus impenetrables selvas, su díficil y arriesgada circunnavegación por culpa de los arrecifes y golpes de mar y la peligrosidad de los nativos, probablemente hayan contribuido a que durante 60.000 años, esta etnia indígena que se cree procede del continente africano, cazadora-recolectora, de baja estatura y piel oscura (los antropólogos los definen con el nombre de "negritos"), haya permanecido en relativa calma y práctica pureza de adaptación sostenible. No obstante, esta tranquilidad se vio quebrada en ocasiones por incidentes aislados acaecidos desde finales del siglo XIX, hasta hace sólo un puñado de años. En cualquier caso, todos los intentos por civilizar (...o incivilizar...) a este pueblo, han sido en vano.


Guerreros sentineleses arrojando flechas a un helicóptero de los guardacostas indios tras la muerte de dos pescadores en enero de 2006, el último incidente fatal del que se tiene constancia.


La primera información acerca de un posible poblamiento en la isla Sentinel, fue advertida en 1771 por el topógrafo británico John Ritchie, que avistó una multitud de luces que se movían desde el buque hidrográfico de la East India Company "The Diligent". Casi 100 años después, en 1867, un funcionario local fue enviado a la zona para explorarla y en la temporada de monzones de ese mismo año, un barco mercante indio naufragó en los arrecifes, siendo los 106 pasajeros y tripulantes supervivientes, hostigados por los indígenas hasta que fueron rescatados por un navío británico. Si bien los primeros contactos tuvieron lugar mucho antes,  ya que Marco Polo escribió acerca de los centineleses en el siglo XIII, alegando que: 


 "Si un extranjero llega a sus tierras lo matan inmediatamente y acto seguido se lo comen

La expedición liderada por Maurice Vidal Portman, se internó en la espesura de la isla llevándose a dos ancianos incapacitados para caminar, que se encontraron por allí y que murieron a los pocos días, así como a un grupo de niños que fueron devueltos con regalos para el resto de nativos, en un malicioso intento de seducir a la tribu, y de los que no se volvió a saber nada más. Portman, prestigioso oficial de la armada británica conocido por pacificar varias tribus andamanesas entre 1879 y 1901, fracasó pues en su intento en la isla de Sentinel.

Unos años más tarde, en 1895, se trató de establecer contacto usando como médium a un nativo de la isla que convivía con la tribu de los Onge, pero fue igualmente rechazado. Al año siguiente, en 1896, tres convictos fugados del centro penitenciario de Port Blair, arribaron a las proximidades de la isla, sin embargo dos murieron ahogados en el arrecife y el tercero fue asesinado en la playa, siendo recuperado su cadáver poco después. Es probable que esta fuga fuese el detonante de la construcción de otro recinto de máxima seguridad en Port Blair conocido como "Cellular Jail", al tiempo que el movimiento antimperialista en India cobraba cada día más fuerza.




La segunda oleada de acoso exterior tuvo lugar en la década de los 70,  con la llegada de varias expediciones de antropólogos indios y americanos custodiados por policía armada, con objeto de fotografiar y de nuevo hacer ofrendas (pescado) a los sentineleses. En la primera ocasión, marzo de 1970, los expedicionarios fueron obsequiados con un extraño rito sexual por parte de los nativos, que se juntaron en parejas y comenzaron a copular ante la atónita mirada de los presentes, retirándose progresivamente a la espesura y desapareciendo entre los árboles. En 1974 tuvieron lugar otras 3 expediciones armadas, nutridas con documentalistas indios (Man in search of man) y fotógrafos del National Geographic, que lograron desembarcar volviendo a depositar ofrendas en la playa (entre las que se encontraba un cerdo, papel de aluminio y una muñeca). Los aborígenes, desconfiados, enterraron los presentes y les obsequiaron con una lluvia de flechas en dos ocasiones, una de las cuales el jefe de la expedición fue alcanzado en la pierna, mientras constataban como el avezado arquero se destornillaba de risa, sentado bajo un árbol, tras comprobar que su certero disparo había tenido éxito. Hasta el Rey Leopoldo III de Bélgica, un apasionado de la antropología social, quiso aventurarse un año más tarde en un acercamiento nocturno a prudencial distancia de la isla, siendo recibido, nuevamente, con hostilidad por parte de un guerrero que le amenazó con su arco.


Los restos del Primrose, al noroeste de la isla, en la actualidad.


En 1981, otro buque mercante, el primrose, encallaba en el arrecife fatalmente. Aunque la tripulación manifestó su deseo de desembarcar, el capitán, precavido, ordenó que nadie abandonase el barco. A los pocos días, un angustioso aviso de radio por parte de este mismo capitán, precipitó y adelantó la llegada del rescate:


"Hombres salvajesmás de 50 portando armas caseras, están haciendo dos o tres barcos de madera, tratarán de abordarnos al atardecer"


Efectivamente, se produjeron fuertes enfrentamientos entre la tripulación del Primrose y los indígenas, hasta la llegada de los refuerzos. Las consecuencias de este percance, se saldaron con la muerte de varios indígenas en escaramuzas con operadores de salvamento armados, que visitaron la isla tras el naufragio del Primrose.


Buque mercante Primrose en los años 80. Imagen tomada por el capitán Robert Fore.


La década de los 90, fue la más pródiga de esta larga lista de frustraciones, sucediéndose la entrega de comida (cocos, plátanos y demás avituallamiento) de forma pacífica, con bastante acercamiento por parte de los expedicionarios y sin hostilidades por parte de la población local. Sin embargo, y a pesar de estos tímidos avances, diversas críticas llevaron a la conclusión de que las contínuas interferencias y la sola presencia de los investigadores, podía alterar significativamente el objeto de estudio, además de crear una peligrosa dependencia del exterior por la constante entrega de alimentos, por lo que se decidió desistir. 




El penúltimo incidente conocido tiene lugar tras el tsunami de 2004, cuando un helicóptero sobrevuela la zona para evaluar daños y buscar posibles supervivientes, pero vuelve a ser rechazado a pedradas. El incidente del helicóptero, ese amenazador pájaro de metal que provoca un horroroso estruendo, me hace recordar aquella fotografía que dió la vuelta al mundo y colgué en una entrada en este blog hace dos años http://amokeko.blogspot.com.es/2011/12/los-ultimos-reductos-salvajes.html, en la que un avión de reconocimiento de la FUNAI, fue también atacado desde tierra en la Amazonia recóndita por una tribu local, que persiste en su afán por no ser molestada y rechaza cualquier intromisión del hombre blanco. 

Finalmente, y como colofón al culebrón de esta peculiar isla, el 26 de enero de 2006, dos pescadores de cangrejos que faenaban de forma ilegal en la zona, Sunder Raj y Pandit Tiwari, de 48 y 52 años respectivamente, se quedaron dormidos, probablemente alcoholizados, a bordo de su barca, que mal anclada, terminó varando en la orilla. A pesar del esfuerzo de otros compañeros que les gritaban en la lontananza para advertirles del peligro que corrían, estos no se percataron y fueron interceptados y asesinados por los sentineleses, que les semi-enterraron en la arena. Un helicóptero de la policía trató de aterrizar para recuperar los cuerpos, pero hubo de desistir dada la agresividad de los moradores y la lluvia de flechas habitual.


La barca de los dos desafortunados pescadores, tomada por los aborígenes


Particularmente, y en un mundo que agoniza, siento envidia y un gran respeto hacía estas tríbus indígenas, y me sugiere una total y completa indiferencia el hecho de que sean caníbales analfabetos. Porque seguro que si han podido y sabido mantenerse en tan pequeño territorio durante sesenta milenios, es porque han alcanzado un equilibrio sostenible con el entorno digno de admiración y es más que comprensible que no quieran saber nada de las endemoniadas y perniciosas actividades del hombre moderno. Es probable que si tuviesen información detallada de lo que sucede en el mundo o el estado ambientalmente deplorable en el que se encuentra el cercano subcontinente indio, se adentrarían en los más profundo de la isla, presas del terror, a construir búnkeres de tierra o plazas fortificadas para defenderse del horroroso mundo exterior, o tal vez su isla, su cultura y su historia decidiesen que es mejor dejarse engullir en las profundidades del Golfo de Bengala para no emerger nunca más.

Por otra parte, resulta reconfortante el saber que todavía quedan comunidades de hombres libres en algunos rincones del planeta y que la tierra es lo suficientemente grande para dar todavía cobijo a aquellos que no quieren saber nada del  enfermizo e ignominioso capitalismo actual, en clara fase terminal.


Fuente: http://www.thelivingmoon.com The Forbidden Island - A Land Untouched - North Sentinel Island

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los Héroes del fin del mundo

Marruecos. A escasos kilómetros del famoso vallado que separa Melilla y el primer mundo del polvo y la arena africana, un grupo de hombres se refugia en precarios asentamientos improvisados en los pinares del monte Gurugú. Tratan de sobrevivir, apoyándose fraternalmente, los unos a los otros,  mientras esperan una oportunidad. Aguardan el momento adecuado, tal vez la oscuridad de la noche que, unida al factor sorpresa, sea suficiente para burlar la seguridad y saltar en masa al otro lado del perímetro fronterizo, no sin antes dejarse, como mínimo, unas pocas ronchas de piel y carne adheridas a las afiladas cuchillas que a modo de infernal embudo, rematan las metálicas vallas en su parte más elevada. Sueñan con la esperanza de lograr un futuro mejor, no sólo para ellos, sino para sus familias. Familias que dejaron atrás y que les esperan sumidas en abúlico e incierto letargo, a miles de kilómetros de distancia, sumidas en la miseria de alguna aldea o barriada urbana del empobrecido continente negro. 


"Aunque pongan 10.000 soldados no van a pararnos. Ya estamos muertos, sin futuro, sin vida"


Hasta hace poco, llegaban por centenares todas las semanas. Ahora, lo hacen por miles. La última oleada, hace dos días. Son emigrantes subsaharianos, y cada cual, tiene su propia historia y su propio drama. A su favor, cuentan con la fortaleza de la juventud, la férrea voluntad que les proporciona un estómago vacío, y la certeza de que nada tienen ya que perder, excepto la vida. En contra, les esperan las concertinas y una desmesurada violencia policial a ambos lados de la valla. La guardia civil no especula cuando se trata de amedrentar a estos valientes, la policía y el ejército marroquí, tampoco. Las tremendas heridas que lucen sin perder un gramo de dignidad, así lo atestiguan, y son el resultado de golpes propinados con hiriente saña mediante el uso de bates, barras de hierro e incluso mazas.


Apenas 3000 personas han visto este vídeo


Es tal la magnitud de algunas lesiones, que a veces se dejan la vida en el intento. Muchos, sin embargo, consiguen cruzar, pero la mayoría terminan siendo pillados y devueltos a la triste realidad que les vió nacer. A los más afortunados, los vemos en cualquier estación de metro, plaza o parque público de cualquier ciudad peninsular, cargando sus sábanas repletas de chismes inútiles, bisutería, camisetas, calzoncillos o CDs, que tratan de vender desesperadamente para hacerse con un puñado de euros. También aquí, son hostigados por la policía a todas horas, sin apenas tregua, sin cuartel, día y noche.


Las concertinas llevan desangrando vidas desde 2005, y nada indica que vayan a desaparecer


Son los hijos de la injusticia y del abuso, de la lacra de un sistema abyecto que sustenta el bienestar del norte en la depravación del sur. Son los hijos de la abusiva y odiosa deuda externa impuesta por los países "civilizados", el ignominioso FMI y el Banco Mundial. Lo irónico de todo esto, es que somos nosotros quienes deberíamos de estar en deuda con ellos, y sin embargo, les miramos con desprecio e incómoda perturbación. Para mi, son auténticos héroes, todos y cada uno de ellos. Sin excepción. Y merecen mi mayor respeto y la mayor de mis devociones.




 Las Confesiones de la Vergüenza


"Creía que en Europa no pasaría esto, creía que la policía de Europa era otra cosa, pero después de ver a la guardia civil me pregunto ¿España es un país democrático?, ¿son los jefes del gobierno los que ordenan pegar hasta matar o son los propios militares de la guardia civil?"  

E.G, Camerún


"En lugar de escucharme, una de las veces, un guardia civil con barba, uno mayor que parece jefe, sacó su arma, me habían desnudado y yo tenía mucho frío porque era de noche y había pasado nadando, con la pistola me apuntó a la cabeza y me puso de rodillas. Me dijo que ese era el único asilo que encontraría allí, la muerte. Sabes podría reconocer a ese guardia civil hasta en el infierno, pero nunca tendré el derecho a defenderme. Ahora sé que si hubiese querido matarme podría haberlo hecho con total impunidad” 

 M.L, Congo

“Salí de mi país que está en guerra con todos los dientes. Los mantuve por todo África y una noche un guardia civil me los rompió con su porra. Siete dientes, siete que perdí en Europa, lo peor es que te hacen perder la dignidad, después se ríen llamándote moreno. No quiero hablar más, ¿es qué alguien no va a hacer algo contra los asesinos?” 

 L.D, Costa de Marfil



martes, 17 de diciembre de 2013

Gallardón, el Sheriff herido

El Ministro de Justicia, Don Alberto Ruiz-Gallardón, se ha roto dos costillas al precipitarse por las escaleras de su vivienda, cuando se disponía a sacar de paseo a sus perros. La noticia ha causado furor en las redes sociales y en la prensa escrita, en especial en el bilderberiano diario de mayor tirada nacional “El País”, en el que el ingente número de comentarios censurados ayer tarde por el moderador de turno ante tan penoso acontecimiento,  manifestaba a las claras el enorme cariño que le profesa la ciudadanía.


El Sheriff Gallardo


Me pregunto que habrá pensado su eminencia, ilustre creador del polémico “Tasazo” que garantiza la justicia para todos (los de su pudiente calaña, obviamente), al rodar peldaños abajo. Quizá haya pensado en su hijo ebrio, minutos antes de estampar el flamante Audi A8 de papá en una farola, o tal vez en todos los que nos comemos kilómetros de tedioso transitar por medio Madrid soterrado a velocidades ridículas y controladas con radares puramente recaudatorios, o a lo mejor, aunque lo dudo, en la víctima mortal que provocó el kamikaze de Valencia al cual su excelencia decidió indultar a principios de año. Aunque, más que saber en qué pensó, ya que probablemente no pensó en nada dada la funesta interconexión neuronal de su pobre materia gris, interesa saber cómo y por qué cayó.


Los túneles del infierno, un regalo envenenado de 12.000 millones de euros del Sheriff justiciero, antes Marshall de Madrid, que dejó en quiebra las arcas municipales y que ahora pagamos todos, nos guste o no, en forma de abusivas multas recaudatorias, parkímetros, IBIs y tasas de basura desorbitadas.


Personalmente, soy un gran amante de los animales, en especial del mejor amigo del hombre, el perro. Teniendo en cuenta la nobleza y pureza espiritual  de los cánidos, resulta difícil creer que le tengan el más mínimo cariño a este personaje, que hace gala de una peligrosa  ausencia de empatía y  una frialdad y opacidad emocional importante, capaz de congelar con un pedo su escaño en el Congreso. Así que me inclino a pensar y casi a desear que, descartando el clásico resbalón, fuesen estos pobres animales los que, hartos de compartir vida y compañía con su odioso amo, decidiesen tomar la justicia por su cuenta mediante formidable arreón-tirón, con vistas a terminar así con años de interminable e insoportable cautiverio, ajusticiando a su vez al mayor justiciero del reino.


El Sheriff con su perra "Olimpia". La desaprobación del animal parece indiscutible.


Sin embargo, como no creo en la maldad o en la malicia animal, atributos sólo atribuibles  a un ser infinitamente peor, que es el hombre, concluyo que fueron otras fuerzas naturales y cósmicas las responsables del, por el vulgo, celebrado accidente. Responsabilidad que cae en primera instancia sobre el propio damnificado, pues no debemos olvidar que la ley de la causa y el efecto, más conocida como Ley del Karma, termina poniendo a cada cual en el lugar que le corresponde, en función de sus actos e intencionalidad oculta. Que tomen nota pues los demás integrantes Populares de la cúpula del peor partido que ha visto la luz en siglos, pues si en agosto fue la delegada de gobierno en la capital, la señora Cifuentes, la primera en caer arrollada (de su moto) en pleno Paseo de la Castellana, esto es un suma y sigue,  y pronto les tocará el turno a los demás.


Activistas femen irrumpen en el congreso para mostrar su disconformidad con la polémica ley del aborto. ¿Aborto es sagrado?, repetía confuso el Sheriff.


Por lo tanto, si en los próximos días, semanas o meses, nos enteramos de que al señor Montoro, por poner un ejemplo,  se le ha atragantado una espina de bacalao en la garganta, o al señor Morenés, ese oscuro y sórdido personaje que ocupa el cargo de ministro de defensa, le ha estallado una granada de mano en la cara en una de sus malditas fábricas o industrias de armamento, no debería de sorprendernos lo más mínimo.



La fiesta de la "democracia" el pasado 6 de diciembre. Un baile de demonios en toda regla.


Y es que los ángeles existen, y aunque no lo sepamos o no lo creamos, velan por todos nosotros, del mismo modo que los demonios tratan también de jodernos la vida cada día, transmutándose en energúmenos como los que tenemos actualmente en el poder.

domingo, 15 de diciembre de 2013

14D: Bochorno en Madrid

8 de la tarde, Plaza de Neptuno. Nueva convocatoria de la Coordinadora 25s para Rodear el Congreso en respuesta a la Ley Mordaza o "Ley Fernández" y, de nuevo, la misma escasa afluencia de gente a una manifestación, con la que está cayendo en este país de mierda. Una hora después de la convocatoria del acto (19:00h), tan sólo el Paseo del Prado desde Cibeles y con dirección a Atocha permanece cortado al tráfico, lo cual pone de manifiesto la poquísima gente que hay reunida ante el grotesco vallado policial en la Carrera de San Jerónimo. En ese momento, siento una frustración importante y la consiguiente mezcla de asco y rechazo hacia la lobotomizada ciudadanía de este país de pacotilla, incapaz de reacción alguna, ni siquiera en los albores de una dictadura con claro tinte franquista, cuya ideología política permanece hoy más viva que nunca entre los sátrapas que actualmente ostentan el poder por estos lares. 


Activista Femen mostrando en Neptuno su repulsa a las políticas neoliberales del actual régimen parlamentario dictatorial heredado de nuestra funesta transición.


A punto estaba de abandonar el lugar, cuando de pronto, presa de la indignación, la impotencia y la rabia contenida, el grueso de manifestantes, unas 2000 personas, abandonaba el lugar entre gritos y petardazos con dirección a Cibeles, más tarde Sol y Carretas y, finalmente, la calle Atocha, con la intención de rodear el congreso. Y digo finalmente la calle Atocha, porque ha sido en las inmediaciones donde ha tenido lugar una batalla campal entre los perros de presa del régimen (desproporcionada cifra de 1300 antidisturbios movilizados para la ocasión) y una ciudadanía cada vez más desesperada que empieza a comprender que, con pacifismos, las cosas no tienen pinta de arreglarse un ápice.

Si la génesis de este nuevo brote de violencia ha sido cosa de los infiltrados, como viene siendo costumbre, o de indignados muy cabreados, no lo sé y probablemente nunca lo sepa, pero resulta a estas alturas de la película, del todo indiferente. El caso es que la ira y el malestar creciente de la ciudadanía se han hecho patentes, una vez más, en la tarde-noche de hoy y con toda la legitimidad del mundo. El resultado, un coche de policía municipal zarandeado y posteriormente destrozado a palazos con los agentes en el interior, algunas quemas de contenedores y una lluvia de botellazos a las unidades UIP, previo vuelque de un contenedor de vidrio, que era contestado a duras penas por pelotazos de goma, cargas intimidatorias y algún que otro porrazo. Media hora antes, un grupo de 6 policías que intentaban detener a un fotógrafo tirándole al suelo, a punto han estado de ser linchados cuando se han visto rodeados y atrapados en Sol por una turba de gente con los ánimos encrespados. Han salido indemnes por poco.




Nada de esto hubiese sucedido, si los mierdas de descerebrados policías no hubiesen intervenido cortando la calle súbitamente, para impedir el tránsito de las, en ese momento, casi 5000 personas que trataban de llegar hasta el congreso rodeando todo un perímetro de la ciudad que permanecía vallado y que, para vergüenza de turistas y visitantes a la capital, lleva ya montado más de un año y medio en los aledaños de la "Cámara" de nuestra ilustre y degenerada casta de cleptómanos que, con total  y desvergonzada impunidad, se hacen llamar diputados. Quede claro pues de una vez, que si alguien incita a la violencia son los monos vestidos de azul a sueldo del Cártel Bancario.







Sin embargo, el bochorno, o más bien la vergüenza ajena, patetismo o como se quiera llamar, ha sido que todo este espectáculo dantesco, todo este caos justo y necesario, ha tenido como escenario un Madrid aborregado y sumido en pleno bullicio navideño, en un total y repugnante frenesí consumista que evidencia el talón de Aquiles de una sociedad podrida y profundamente capitalista en sus cimientos. Una sociedad abúlica, resignada, que pasa de todo y de todos, que sale en masa a dejarse los pocos euros que le queda tras el robo institucional al que se ve sometida a diario. Ha sido en ese ambiente de luces de navidad, comercios, bares y terrazas abarrotadas de gente, en el que, al menos durante un buen rato, también se han ondeado banderas y agitado pancartas, reproducido los clásicos empujones, las carreras,  los pitidos de vehículos y autobuseros desesperados y el griterío ensordecedor de la muchedumbre soltando sapos y culebras y proclamas revolucionarias con toda la energía de la que eran capaces sus cuerdas vocales.


Dicen que la violencia no arregla nada, pero se convierte en legítima cuando el derecho de manifestación queda abortado por las fuerzas del orden de un régimen corrupto, antidemocrático e igualmente violento


Las caras de la peña, la ingente mayoría de personas pasotas y anestesiadas por no se sabe que oscuro y extraño sortilegio de cabalísticos brujos, eran un poema. De pronto se veían envueltos en una guerra ajena que hasta entonces parecía lejana y librada por los tres o cuatro perroflautas de siempre. Pero esta vez, las cosas eran muy diferentes. Los rostros eran de miedo y preocupación, incertidumbre e inseguridad, como si de pronto hubiesen sido expulsados a la fuerza del sueño perpetuo en el que parecen dormitar despreocupados. Se oían, también, llantos de niños asustados, que no entendían nada y se agarraban con fuerza a los abrigos de sus anonadados progenitores o bien a las bolsas llenas de mercaderías que estos portaban a manos llenas. Al tiempo, entre toda esta frenética algarabía, se escuchaban algunas voces y frases reprobatorias como "Qué vergüenza" o "Qué asco de país, qué asco de país, a ver si viene un tornado y nos barre del mapa"


El lanzamiento de botellas contra un ejército de pretorianos ataviados con escudos, cascos y armas de fuego, sigue sin ser una lucha de igual a igual.


He de reconocer, salvo el ver a los niños llorar, que por todo lo demás he sentido una enorme y grata satisfacción en ese momento, porque parece que si no es así, esta legión de zombies incapaces que puebla las calles de Madrid no despierta ni a la de tres, ni a la de cuatro. Y ya va siendo hora de que el pueblo despierte a la realidad, por dura que sea, y se deje de mamonadas y estupideces, porque lo que está ocurriendo acabará por hacer explotar las burbujas en las que muchos se refugian creyéndose invulnerables. El tiempo se agota y el Nuevo Orden Mundial que pretenden imponer los facinerosos no es ningún cuento de hadas. Es una pesadilla. Y es real.


El caos se apodera del centro de Madrid, mientras miles de personas asisten asustadizas y a la fuerza al nuevo, aunque pasajero, statu quo capitalino...


Por lo demás, parece que esta forma de manifestación "móvil" es mucho más efectiva que quedarse criando malvas en Neptuno, esperando a que los innombrables se ceben a placer. No sólo provoca descoordinación y nervios en los antidisturbios, sino que además aumenta el volumen de la masa y es una terapia de choque formidable para la inmensa mayoría de los ciudadanos, "Los Silenciosos de Rajoy", que sólo saben comprar patochadas, chatear con sus teléfonos móviles y facebooks, visionar partidos de fútbol y en definitiva, poner el culo para ser sodomizados día sí y día también. Vaya pues mi más enérgico desprecio a ambas partes, pero también un abrazo fraternal a todos aquellos que hoy han salido a la calle a protestar, de una forma u otra, por los derechos de todos. La lucha sigue.





miércoles, 11 de diciembre de 2013

Arturo Pérez-Reverte, el hombre

Por azar o por inconsciente y rabiosa búsqueda de la verdad, me he ido a topar hoy con uno de los escritores más prolíficos y brillantes de este pútrido país y de nuestro tiránico y globalizado mundo. Es además aquél al que probablemente más admiro, por su fuerza narrativa cuando destila realismo sucio por los cuatro costados, por su sensatez y mala uva a la hora de describir a la infame sociedad compuesta por hombres derrotados que nos rodea por doquier o, por su clarividencia, cuando de destripar razonadamente se trata, a la sucia, hipócrita, vil e ilustre degeneración de delincuentes y facinerosos que dicen gobernar para el pueblo, pero sólo lo hacen para sus bolsillos, en un ejercicio de insano y maloliente ego enmarcado en la peor de las dictaduras.

Una dictadura virtual pero cada vez más corpórea, que engaña con descaro y alevosía disfrazándose de burda democracia. Democracia que reside en los mercados y en la macroeconomía de la bolsa y los rapaces de altos vuelos que sé nutren de su fruto especulativo arrasando el mundo . Democracia que convierte a los hombres en productos que consumen y repiten, a los cuales se les extrae toda energía, inocencia y sana motivación casi desde que abandonan el biberón, para ser insertados en el programa mental y educativo, como si de meras piezas se tratase, en este implacable y monstruoso sistema regido por la única ley del capital, la usura y el beneficio. Democracia, al fin y al cabo, que ni está pero ya tampoco y cada vez menos, se la espera.




Pérez-Reverte y Jordi Évole, dos grandes del periodismo libre cara a cara


Este escritor es Arturo Perez Reverte, un hombre de verdad, arriesgado trotamundos, y escritor sin igual. Un tipo que, sin pelos en la lengua, llevaba avisando de la actual amenaza que se cierne sobre la humanidad, desde finales de los ya lejanos años 90. Un francotirador del sistema imperante. Un señor que llamó a los 5 millones y medio de parados "Cinco millones y medio de cobardes" (con toda la razón del mundo), capaz de ver la viga en ojo propio en un ejercicio de dura introspección de las miserias y la zafiedad del pueblo español, y que no duda en culpabilizar también a éste, de sus propias penurias y de su propio infortunio. Un señor que tiene mi más absoluta admiración, no sólo por la sutil cirugía social que atesora su infinita y genial prosa, si no por las carcajadas que me provoca su lectura y en definitiva, por erigirse en adalid del raciocinio, del buen gusto y del sentido común. 

En su blog "Patente de Corso" http://www.perezreverte.com/prensa/patentes-corso/, encontraréis pequeñas joyas de su talento, pero también de ese desprecio, esa ira y ese alivio que debe de experimentar cada vez que se pone a escribir acerca de la pesadilla actual en la que de momento vivimos y pronto, sólo sobreviviremos, tanto los lúcidos de mente como aquellos que no lo son. No conozco a Pérez-Reverte en persona, pero por encima de gran escritor, que lo es, este señor lo que me parece, es persona. Y eso, ya es mucho pedir hoy en día. Siempre recordaré una frase de una buena amiga que conocí durante mi estancia en Jandía el mes pasado, que decía que "cada vez es mas difícil encontrar personas bajo tantos escombros".No la olvidaré, ya que desgraciadamente, no deja de ser cierta

Aquí, uno de sus últimos artículos:


El Perro Antisistema

Tengo la foto delante, mientras tecleo esto. Y me encanta. Ha sido tomada en una calle de Atenas, pero podría haber ocurrido en cualquier lugar de Europa; o, al menos, en no importa qué lugar de la Europa indignada, furiosa, que en los últimos tiempos, harta de tanto cuento, tanto recorte y tanta indecencia oficial, se echa a la calle, cada vez con más energía, para ajustar cuentas, o intentarlo, con la clase política y financiera: con los responsables últimos -los primeros, tampoco hay que olvidarlo, somos nosotros mismos- de la trampa siniestra en la que desde hace tiempo estamos metidos. Para escupir con dureza en la cara de esa casta desvergonzada, intocable en sus infames privilegios, que ha hecho de nuestras vidas su negocio y de Bruselas su criminal coartada.

La imagen tiene mucha fuerza. Muestra la primera línea de una manifestación violenta, de ésas con lanzamiento de piedras, barricadas y contenedores de basura incendiados. Está tomada de frente, desde el lado de la policía, abarcando el despliegue de manifestantes que se enfrentan a los antidisturbios: pañuelos cubriendo la cara, pasamontañas, cascos de motorista, sudaderas de felpa con la capucha subida. Algunos, prevenidos hasta lo profesional, llevan máscaras antigás, y al fondo tremolan algunas banderas rojas. El suelo entre ellos y los policías está alfombrado de piedras y trozos de ladrillo que acaban de volar por los aires. En realidad es una foto de guerra, pienso al mirarla. De esta otra guerra cercana, fruto natural de tantas mentiras, incompetencia, latrocinios e injusticias, que hace tiempo estalló en nuestras ciudades y corazones, y que canallas encorbatados se esfuerzan en negar, en desmentir, con sonrisas hipócritas, retórica imbécil y palabras huecas que a pocos lúcidos engañan.

Lukánikos

El perro está en esa primera línea. Es un chucho de pelaje dorado y hocico flaco, y sin duda su amo es alguno de los manifestantes que, más próximos a él, se enfrentan a los policías: no sé si el que lleva puesto un casco de motorista o el que, a la izquierda de la imagen, se mueve medio agachado con una máscara antigás ocultándole el rostro y una bandera roja recogida en la mano. El perro está casi entre ambos, también en movimiento, abiertas las patas para plantarlas con coraje en el suelo, algo adelantada una de ellas, subidas las orejas por efecto de la acción. Le ciñe el cuello algo oscuro, que parece un collar o uno de esos pañuelos perroflautas tipo John Wayne. Y mira con resuelta atención hacia donde miran los hombres que están a su lado, entreabierta la boca como para un gruñido o un ladrido de cólera. No parece asustado en absoluto por el tumulto, ni intimidado con el estruendo de los pelotazos de la policía y los gritos de los manifestantes. Está allí, valeroso, firme, corriendo leal junto a su amo, dando la cara en plena refriega como dispuesto, también él, a abalanzarse contra las barreras de la ley y el orden establecidas por los de siempre.
Uno tiene el lacrimal reacio, a estas alturas. Sin embargo, o quizá por eso, consuela comprobar que todavía hay cosas que te remueven otras cosas por dentro. La estampa de ese perro decidido, fiel, enfrentado a la policía sin abandonar a su amo en plena refriega, es una de ellas. Lo miro en la foto y, mientras sonrío, se me ocurre que quizá no esté ahí sólo por eso. A su manera, sin saberlo, puede que ese chucho también libre su propia guerra antisistema. Batiéndose no sólo por su amo, sino por sí mismo. Por sus colegas: cachorrillos regalos de Navidad que meses más tarde acabarán abandonados en una cuneta; por los perros maltratados, apaleados hasta morir por canallas sin conciencia; por los que acaban ahorcados en el monte cuando son viejos, arrojados vivos a un pozo o liquidados de un escopetazo; por los que enloquecen amarrados con dos metros de cadena o mueren de hambre y sed; por los que son sacrificados sin necesidad pudiendo salvarse; por los que nadie reclama y acaban deslizando su sombra por el corredor de la muerte; por los que infames sin escrúpulos utilizan en peleas clandestinas donde se juegan enormes cantidades de dinero; por esos perrillos drogados que, ante la pasividad de las autoridades, algunos mendigos utilizan para mover a piedad y luego se desembarazan oscuramente de ellos... Y sí. Miro la foto del perro antisistema que se enfrenta a la policía en una calle de Atenas y concluyo que tal vez también él tenga cuentas propias que ajustar. Y que todo será más noble y luminoso mientras junto a un hombre que lucha haya un buen perro valiente.    

Arturo Pérez-Reverte,  XLSemanal - 18/11/2013

martes, 3 de diciembre de 2013

Rodea el Congreso 14D: Manifiesto

Hola ciudadano, has de saber que:

Más peligroso que el robo y la corrupcion generalizada de la clase política, el deterioro de un sistema capitalista e inhumano al servicio de una minoría desalmada, el paro y la precariedad laboral impuesto por un nuevo orden socioeconómico corporativo y tecnofeudalista…

... Más peligroso que el fascismo financiero, el estado policial actual, el aumento de la delincuencia, los problemas derivados del deterioro ambiental y la contaminación, el aumento de la drogadicción y las enfermedades mentales cada vez a edades mas tempranas…

... Más peligroso que todo esto, que lo es y mucho, lo son: La resignación, la abulia, el pasotismo, la alienación y en definitiva la inacción que hoy en día prevalecen en nuestra triste sociedad.






Es este “virus” y no otro, la principal baza con la que cuenta el sistema capitalista para mantener el “status quo” actual y así seguir poco a poco con un proceso que termina pulverizando la libertad, el sentido común y la vida. Un sistema insensible, frío y manipulador, que basa su funcionamiento en el enfermizo binomio de la deuda y el beneficio. Un sistema inventado por y para los ricos, que desecha al 95% restante de la población. Un sistema que quiere esclavos, y no hombres libres, a muy corto plazo.

Si crees que lo que está sucediendo no solo en este país, sino en todo el planeta por el mal conocido como Globalización es injusto, suicida y atenta contra los principios fundamentales de la libertad humana, y todavía piensas que no puedes hacer nada a nivel colectivo  por evitarlo, estas equivocado.

La última herramienta que nos queda ya no son las urnas, pues la democracia ha resultado ser un engaño y una falacia absoluta y la realidad es la de una Dictadura Parlamentaria en toda regla (listas cerradas, bipartidismo, dependencia del poder judicial, incumplimiento del programa electoral, etc…). Sin embargo aún queda la calle, aunque  el tiempo se está agotando: La nueva Ley de Seguridad que el gobierno pretende ratificar a principios de 2014, es probablemente un golpe definitivo al derecho de manifestacion y expresión de un pueblo cada día mas anestesiado, vapuleado y ninguneado. 

Por eso, y por mucho mas, sería buena tu presencia el 14 de diciembre de 2013 en Neptuno. Porque 2000 personas no cambian el estado actual de las cosas, pero en Madrid vivimos más de 6 millones.




Acude no sólo por los que más lo necesitan, sino por tu futuro y el de tus hijos y sobretodo, por solidaridad y por dignidad propia. Recuerda que es tu propio miedo el arma con la que juega el poder en la sombra para hacerse cada día más implacable. La unión hace la fuerza. Juntos seremos invencibles.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Mochilero en Fuerteventura

Afortunadamente tuve la suerte, dadas mis precarias condiciones laborales, un dinerito ahorrado que tenía y la feliz y completa ausencia de ataduras económicas que actualmente gozo, de salir cagando leches de la cloaca madrileña a finales de octubre con un destino incierto a través de las afortunadas islas canarias. Una vez allí, acompañado por un enorme macuto en el que llevaba un buen equipo de pernocta (tiendecita individual, esterilla hinchable y saco de dormir, fieles aliados nocturnos de un servidor...), tuve la suerte de experimentar toda una serie de aventuras por las desérticas y volcánicas tierras de Lanzarote y Fuerteventura, lugares mágicos y salvajes, aderezados además por una acogedora y cálida población nativa. Ésta, parece refugiarse en las lindezas naturales y el buen clima de sus islas del atropello político y la dictadura económica que se ciernen sobre las gentes de este país, institucional, política y socialmente hablando, salvo raras excepciones en el tercer punto, de mierda.


Zonas desérticas al sur de la isla de Lanzarote. Allí el hombre poco o nada tiene que hacer, y su no presencia se agradece una barbaridad...


Y digo esto, porque por mucho que uno salga lejos del epicentro de la infamia y de la porquería, (véase Madrid durante la bendita huelga de basuras, fiel reflejo de lo que se cuece y se representa en esta babilónica urbe), siempre se encontrará, en menor o mayor medida, con los tentáculos sistémicos que oprimen la vida y el sentido común. Con esto me refiero a la esclavitud, por supuesto, económica, pero también a la consolidación de dos clases, (también diferenciadas por el nivel económico), que parecen alejarse cada vez más la una de la otra en un refundado feudalismo: hablo de la clase patronal, es decir, empresarios y gente con dinero que no hacen sino aumentar su patrimonio a expensas de su propia avaricia y el sudor y el sufrimiento de la segunda, la clase trabajadora. 



Una muestra clara y evidente de ingeniería social en una tienda de souvenirs de Morro Jable. Ya hasta se estampan camisetas que invitan a la abulia mental y a la resignación del colectivo borrego.

La banca como siempre, en este caso Bankia y Caja Canarias, haciendo de las suyas también por estos lares con su publicidad vil y manipuladora, directa al subconsciente de la más tierna infancia. No vivas hoy, vive mañana, cuando ya apenas tengas energía o vitalidad más que para cambiarte los pañales de una vida cagada...parece querer decir realmente...


Ambas clases, además, tienen un denominador común, y es que son esclavas a su vez del dinero, en particular la primera y aunque cueste creerlo, pues es a la que más infecta y ciega para desesperación de la segunda. "El dinero posee, y lo que tengas te poseerá", nada es más cierto que esto, pues cuanto más dinero tiene una persona, mayor es la codicia, la preocupación y por qué no decirlo, la podredumbre interior que le genera en la inmensa mayoría de los casos. Bastó con varios ejemplos en el todavía paraíso majorero de Morro Jable, que vinieron a confirmarme lo que ya sabía con antelación, pero me negaba a seguir viendo en un lugar tan apartado del mundo como lo es esta península de arenas, vientos, mares turquesa y luces blancas de Mafasca.


Playa de Morro Jable, infestada de tumbonas y guarnecida en primera línea por un gran número de hoteles de gran categoría que se llenan de turistas, principalmente alemanes, durante todo el año. Los germanos son el principal motor económico de la isla, aunque a los lugareños les cueste aceptarlo en muchos casos. Un nuevo ejemplo de amor-odio entre nativo y turista, pues el primero necesita al segundo, por más que le pese...


El caso es que siempre fui persona con don de gentes, y esto me conduce a terminar hablando con cualquiera que se precie, independientemente de su condición u estatus socio-económico, como buen montaraz que me considero. De este modo entablé conversación e incluso amistad con camareros, vigilantes de seguridad, fotógrafos, técnicos de mantenimiento en hoteles, pescadores, parados, paradas, emigrantes, marginados e incluso temidos y denostados "locos", que a la postre terminaron siendo los más inteligentes y sabios del lugar: extraña casualidad que viene a confirmarme una segunda y triste realidad, que todo aquél que piensa y dilucida sin complejos, acaba siendo dado de lado por la inmensa mayoría. Una mayoría conformista que sufre sus penas en silencio o trata de sobreponerse inútilmente a la realidad de sus vidas, cayendo en el letargo y la autodestrucción del tabaquismo, el alcoholismo u otros vicios, a modo de soma paliativo, para sobreponerse a interminables y estresantes jornadas de trabajo caracterizadas por la monotonía y el cercenamiento de la mente creativa.


El viejo "loco" Luis, un hombre lleno de aristas que no se ha dejado limar por los avatares de la vida, auténtico, sincero y de afilada pluma, por cuyos escritos casi paga con su vida. Vivía con su perro protector, casi en la miseria, en su velero.


También pude conocer algunos ejemplos de la clase empresarial, pocos pero suficientes, dados a la ostentación de vehículos, yates de lujo y mujeres despampanantes de día, y a la ludopatía o el alcoholismo que demostraba lo vacío de sus vidas, de noche. Al final, todo este microcosmos de Morro Jable, aún rodeado por la fuerza de los elementos y del mundo natural, podría tener los días contados, y convertirse en un hediondo Arrecife o Puerto del Rosario en pocos años (Un Las Palmas en miniatura), dependiendo de la deriva de sus gentes, ya sea por inacción consumada o exceso de codicia, o bien, por las dos cosas juntas a la vez. La tranquilidad que aún se respira en muchos puntos del pueblo o del muelle, podría también irse al traste si el crecimiento económico descontrolado e insostenible termina haciendo de las suyas en este paraje, como ha sido el caso en infinidad de puntos turísticos que antaño disfrutaban de una calidad ambiental y paisajística de alto nivel, acorde a un antropización exponencialmente equitativa.


Vista del muelle de Morro Jable desde un tranquilo y salvaje barranco que conecta el pueblo con la zona portuaria y el que tuve ocasión de pernoctar en una ocasión, bajo la protección de un granado.


Personalmente, tras experimentar desde el otro lado de la barrena las miserias humanas que caracterizan el falso concepto de "el tiempo es oro", he de ser realista y por tanto negativo en esta cuestión. El capitalismo se erige hoy en día como un monstruo que crece a ojos vista, y que aún teniendo los pies de barro, terminará sepultando todo lo bello y lo auténtico bajo toneladas de lodo negro. Un lodo tan negro como la consciencia colectiva de una sociedad humana que insiste en retroalimentarlo a diario, y que sigue tropezándose día tras día en una equívoca forma de vida. Lo trágico es que ni unos ni otros, tanto lo que mandan como los que obedecen, parecen darse cuenta de cual es su verdadero enemigo. Y entre medias, sobrevivimos apenados aquellos que, atrapados entre la espada y la pared, tratan de hacerles ver a ambos bandos lo equivocados que están.



Pese a todo, encontré lugares en los que pude encontrar una pequeña medida de paz y tranquilidad interior, como en el mágico valle de las tres mil palmeras, en el municipio de Haría (Lanzarote), o en la playa de "Las Coloradas", en Morro Jable...