lunes, 17 de marzo de 2014

Vandalismo en la Pedriza

Las vergonzosas fotografías que expongo a continuación, tomadas hoy mismo día lunes 17 de marzo de 2014, vienen a reafirmar, por enésima vez, que vivimos en un país miserable, o mejor dicho, en un país de mierda, con mayúsculas. Un país de analfabetos amorales e insensibles energúmenos parcos de mente y carentes de espíritu. Hace tiempo que vengo observando con el mayor estupor y la mayor indignación, como múltiples canchos graníticos del santuario natural de "La Pedriza" (Madrid), vienen siendo objeto de estúpidos garabatos o graffiti, ensuciando grave y tristemente un paraje sencillamente excepcional, y un lugar, que al parecer, no debería de ser apto para todos los públicos. Quizá, pienso yo, debería de ser apto (además de necesario), para seres humanos, y permanecer vedado y rigurosamente prohíbido a infames e incapaces orcos. Lamentablemente, en los últimos tiempos La Pedriza se ha dado excesivamente a conocer, y este ha sido el trágico resultado: Una afrenta al medio natural y una ofensa para todos aquellos que aún respetamos la naturaleza.


Esto es lo que sucede cuando los excrementos humanos salen de sus nichos urbanos, que dejan restos de su mierda por todas partes. Unos metros más adelante, una inmensa roca soportaba otro graffiti igualmente inmenso y multicolor, que por fortuna alguien parece haber borrado parcialmente, no sin dejar una espantosa mancha blanquecina.


Todo aquél veterano que conozca y ame el Parque Natural de la Cuenca Alta del Manzanares, sabe o debería de saber, que acudir a perderse o dejarse arropar por sus encantos en fines de semana, festivos o en los meses estivales, comienza a ser cada vez más, un lamentable error, sino un suicidio para los sentidos. Desde hace aproximadamente una década (el tiempo aproximado en el que el incómodo proceso de la globalización ha tomado forma), el lugar viene siendo invadido por centenares de personas, y el número de visitante no cesa de crecer. 


Graffitis en La Pedriza


Nada de esto debería de producirnos reacciones más allá de un ligera incomodidad, por el mero hecho de ver a tanta gente, cuando la mayoría acude, con todo derecho, en busca de un remanso de paz, sol, pozas de agua cristalina y tranquilidad. El problema es que un número creciente de insensatos perturban la armonía de las zonas de El Tranco o La Charca Verde (los peores especímenes por fortuna no se alejan demasiado del parking), pegando gritos u alaridos, poniendo música a todo volumen, y, como no, desperdigando generosamente mierda por todo el cauce del río, en forma de colillas, botellas, bolsas u otros enseres plásticos, sin inmutarse un ápice. Mierda que, obviamente, ni se molestan en recoger cuando deciden dar con sus culos fuera del parque.


Están por todas partes. Los tres primeros, parecen obra del mismo paleto.


Algunos, los pocos, nos dedicamos a recoger, armados de una infinita y bendita paciencia, las miasmas dejadas por terceros, borrando los vestigios que estos zánganos abyectos dejan a su paso. No sólo les aguantamos (durante el tránsito o huidizo recorrido que nos conduce a zonas más elevadas e inhóspitas, naturalmente), además limpiamos a posteriori, garantizando que nuestra amada Pedriza recupere, en mayor o menor medida, su integridad. Sin embargo, para lo que no estamos ni estaremos preparados, es para las asquerosas pintadas. Esta vez, han cruzado una delicada línea roja, que algunos, como un servidor, no estamos ya dispuestos a consentir. 


Hay Graffiti para todos los gustos y en distinto colorido...


De este modo, sirva esta entrada para poner en sobre aviso a todos aquellos pedazos de basura humana que se divierten pintarrajeando las rocas sagradas y milenarias de la Pedriza, de que si algún día pillo a alguno, le rompo la crisma contra una de esas rocas, de menor tamaño, que tanto les divierte ensuciar.

Si quieren dar rienda suelta a su condición de puercos zombies, que lo hagan en los barrios o barriadas urbanas de las que proceden y de las que nunca deberían de haber salido, pero que dejen este sitio inalterado y en paz. Díficil, por otra parte, hacerles ver a estos mierdas, que la naturaleza es pura, perfecta y equilibrada, y lo último que necesita son los vómitos o la diarrea mental de los subnormales que, en ocasiones, y por desgracia, se dejan caer por aquellos lares. El resto, ya sabéis a lo que os atenéis: A seguir subiendo y subiendo, cada vez más arriba, para perder de vista a la morralla humana. Subid lejos, muy lejos, allí donde ésta sea incapaz de llegar, tanto por desconocimiento como por desalmada e incapacitante condición de auténtica carne de cañón zombi. Y si por algún casual terminan subiendo más arriba, no sería de extrañar que la madre naturaleza les castigara de alguna u otra forma, quizá una buena caída, despeñe, picadura de tábano gigante o abeja en el cipote, bastaría para que hiciese justicia amparada en su inmensa sabiduría.


Al "Julen" y a la "Julia" lo menos que uno puede desearles es un doloroso escarmiento. Por mamarrachos.


3 comentarios:

  1. Dices: debería de ser apto (además de necesario), para seres humanos, y permanecer vedado y rigurosamente prohíbido a infames e incapaces orcos. Lamentablemente, en los últimos tiempos La Pedriza se ha dado excesivamente a conocer, y este ha sido el trágico resultado: Una afrenta al medio natural y una ofensa para todos aquellos que aún respetamos la naturaleza.
    ... Nada más que añadir, lo dices perfectamente. Estos lugares, simplemente obras de arte que se hayan creado como solo algo/alguien divino sabe NO debe ser APTO para todos los públicos (lo de públicos por decirlo de manera suave) la barriada para estas cosas. Además de que añadir la palabra "MODA" a estos lugares es simplemente un anacronismo. Ayer también estuve yo y ver un pedacito de plástico o a una persona que tiro una colilla (bien apagada, eso si y que recoji yo) me produce un revuelto de estómago tremendo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Una vergüenza. Una más, de una larga lista. La gente tiene demasiada libertad para unas cosas y muy poca para otras.

    ResponderEliminar
  3. eres un poco violento no?
    Los grafitis en dos inviernos se borran, la muerte de un ser humano es mucho mas serio y sobretodo desear muerte lenta y dolorosa te gusta martirizar?

    ResponderEliminar