lunes, 28 de julio de 2014

Amazonia, última llamada

Extraordinario documental en 10 capítulos del año 1999, provisto de un excelente y emotivo pulso narrativo, que se adentra en las múltiples realidades y amenazas medioambientales que enfrenta el verdadero Brasil, ese que casi nadie conoce, alejado de estúpidos mundiales, carnavales, paseos turísticos por el Amazonas o ciudades mugrientas y cada día más deshumanizadas. Entretanto, 5 lustros después, la globalización de la estupidez humana se ha consolidado, y el bosque tropical, aún rico en sabiduría y riqueza ancestral, sigue retrocediendo inexorablemente, en un pulso continuo entre el hombre y la naturaleza.





viernes, 25 de julio de 2014

Qatar 2022: Esclavitud, muerte y estupidez occidental

Circo diseñado para la neoplebe occidental, financiado y organizado por los de siempre, pero apoyado a la sazón por su anfitriona, una dictatorial, retrógrada y sanguinaria monarquía absoluta: Catar. El resultado de este cóctel tras bambalinas es un espantoso drama humano de miseria, violencia y esclavitud en su más puro estilo clásico.

Desde el inicio de las obras de instalaciones y edificios deportivos, la pesadilla del fútbol se ha cobrado la vida de 600 trabajadores, casi todos nepalíes, en un tránsito de la muerte Nepal- Delhi-Qatar que les lleva a trabajos extenuantes al sol, no pagados,  sin apenas comida, sumidos en condiciones insalubres y deplorables, y por si todo esto fuera poco, a merced de los golpes y amenazas de sus patrones. Ver para creer, en el infierno en la tierra..




Y esta, la otra cara bonita de la moneda, la que le venden las corporaciones al borregomátrix occidental..





lunes, 21 de julio de 2014

Pablo Iglesias Versus "La casta"




La Bilderberiana Aguirre se defiende en este debate como gato panza arriba, haciendo gala de una hipocresía nauseabunda que subyace forzosamente con los datos objetivos que le escupe un brillante y pródigo como siempre, aunque insólitamente chulesco, Pablo Iglesias. Los que caigan en el juego sucio de los sátrapas que nos gobiernan, que señalan la paja en el ojo ajeno antes de reconocer la viga en el propio, haciendo demagogia destructiva a PODEMOS con el Régimen Castrista, sometido a bloqueo por el perrito faldero del internacionalismo sionista que gobierna en la sombra (EE.UU), o, tratando de hermanar o relacionar el partido de Iglesias con la banda terrorista ETA, como hace el obtuso y plomizo Eduardo Inda, sólo tienen que echarle un vistazo a estos dos otros vídeos. Si algo tienen de bueno los fascistas, es su estupidez: con estos debates televisivos sólo conseguirán cavar su propia tumba política y que el reciente PODEMOS siga subiendo como la espuma.






No conozco a Pablo Iglesias, no sé que sucederá realmente si llega al poder, pero jamás me opondré a un "populista" si con ello conseguimos salirnos del euro ,o al menos se promueve una auditoría de la ignominiosa deuda, por desgracia de donde no saldremos es del yugo del Nuevo Orden Mundial y de su distópica tecnocracia, auspiciada por instituciones sectarias, secretas y completamente antidemocráticas, a las cuales pertenecen o son invitadas con regularidad personas como Esperanza Aguirre (Grupo Bilderberg). Por desgracia, a España terminaría sucediéndole algo parecido a lo que le sucede a Cuba o a Venezuela, aisladas en el concierto internacional, rodeadas de enemigos y convertidas en campo abonado para todo tipo de tropelías financieras y conflictos bélicos urdidos por las cloacas del sistema. Es posible que PODEMOS nos lleve al desastre, pero el desastre está igualmente servido, y ya pocos países, "democráticos" o no (el capitalismo no entiende de democracia, para el ente es un concepto vácuo y sacrificable..), resisten el inexorable avance de la tiranía capitalista global. Creo que en su fuero interno, Pablo Iglesias sabe que la lucha, a escala global, está prácticamente perdida.


"Si no estas conmigo, eres bolivariano, castrista y etarra"


No bastaría sólo un país, España, sino todos los pueblos del mundo alzándose al unísono contra el terror, la eugenesia, la miseria y la esclavitud que la élite financiera globalista pretende imponer. Ya lo dijo Zbigniew Berzezinski, cofundador de la diabólica Comisión Trilateral: "El auge del populismo es un escollo para la implantación de un gobierno único".

Pase lo que pase, se avecinan tiempos turbulentos.


sábado, 5 de julio de 2014

Nada nuevo bajo el sol 3: Turismo Zombi

O vacaciones zombi, lo mismo da. La granja humana de neo-esclavos occidentales está de enhorabuena. Llegó el verano, y con él, la esperada e incómoda para muchos "Operación salida" (término tan absurdo o más que otras ridiculeces, como la denterosa para los oídos "operación bikini", por poner sólo un grotesco ejemplo del imaginario colectivo zombi). Este estúpido fenómeno, consiste en el pertinente vaciado de las celdas-nicho urbanitas y el consiguiente transporte u autotransporte de sus inquilinos, decenas de millones de borregomatrix, hacia sus lugares de veraneo y descanso estival, tras meses de explotación y tóxica existencia, en los execrables y cada día más deshumanizados y tecnocráticos nodos urbanos.


Playa de Levante, Benidorm. Personalmente, bauticé este lugar la playa Tutti Fruti, por resultar la más pródiga en ingredientes que jamás caté con los dedos de los pies: infinidad de  colillas, chapas de latas y otras porquerías ensuciaban con vileza la arena. A este tipo de engendros me refiero al hablar de playas urbanas, playas con sus correpondientes e inmediatas filas de torres u otros edificios, que cumplen su función de segunda residencia,. Inmuebles colosales que parecen mantenerse vigilantes, como si de esta forma, recordasen constantemente a sus moradores el infierno del que proceden..o en el que ya se encuentran...

Benidorm quizá sea el caso más llamativo, pero pueden darse una vuelta por Altea, Torrevieja o Fuengirola, antaño paraísos, hoy, roídos hasta el hueso por la codicia y la estupidez humana. 


Lo cierto es que escuchando la radio esta mañana, no he podido evitar el soltar una estrambótica carcajada al escuchar que las colas de facturación con destino Cancún en el Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez (antiguo aeropuerto de Madrid Barajas, rebautizado por la casta en honor al casposo y fallecido artífice de la transacción franquista en este país de broma y pandereta), sobrepasaban la puerta de la propia terminal.

A un servidor, acostumbrado a huir de los circuitos turísticos y de las aglomeraciones, hecho ya a hollar la belleza del planeta a través de intrincados y apenas conocidos caminos, senderos o rutas, o directamente abonado a la exploración y posterior descubrimiento de ocultos paraísos que aún permanecen a salvo de la infamia y demoníaca globalización capitalista, todo este despropósito vital, todas estas existencias sistémicas que parecen estar siendo tiradas a la basura y al pozo de la oscuridad existencial, le sugieren una mezcla de sorna y desprecio inicial, seguidos de una inevitable y profunda lástima, que sólo se ve mitigada en sus efectos por el intenso sentimiento de libertad que produce la inevitable comparativa de ambas realidades.


Andrés Rabago " El Roto". Uno de nuestros genios contemporáneos, capaz de ilustrar siempre a la perfección aquello que pienso acerca de la deriva real de este mundo.


Y es que la mayoría de todos esas personas, sean ignorantes o inconscientes, abandonan sus tristes nichos hormigonados, homogéneos parques y cloradas piscinas, para invadir por igual playas urbanas o semiurbanas escoltadas por rascacielos y abyectos bloques de viviendas, cambiando sus grandes superficies comerciales, sus bancos y concesionarios de la meseta, por otras franquicias de la misma índole que se propagan como la peste por todo el litoral. En definitiva, salen de las metrópolis para suicidar sus días de descanso en sus hermanas menores, es decir, ciudades copia de las primeras, pero a pequeña escala. 


La optimización de lo horrendo. Es verdad que se salva el color del agua, pero flotando sobre su superficie, cuando se nada en el mar, uno percibe un extraño olorcejo en el ambiente, que va y viene, que viene y va..


Otros grupos de zombies, nada desdeñables en cuanto a proporción se refiere, deciden cruzar los cielos apretujados en vuelos charter destino el Caribe clase B, con el fin de dejar caer sus deteriorados cuerpos en los clásicos y cutres resorts de pulsera y animadores de pacotilla. Allí, apoltronados en sus micro burbujas caribeñas, se atiborran de alcohol y comida, rodeados como están, sin saberlo, por la miseria y la delincuencia absoluta de apocalípticos escenarios tercermundistas, que poco o nada tienen que ver con las idílicas imágenes de playas privadas con cocoteros que les vendío la touroperadora de turno en su día. Todo obsceno, claro está, y sujeto al mayor de los desequilibrios, pero así se las gasta este sistema de mierda basado en la economía especulativa, en la economía de la muerte y de la supervivencia a cualquier precio, pero mucho antes de esto, basado en la estupidez de quienes sin saberlo, la sustentan a ella y al subsiguiente y pernicioso subproducto que genera a diario. Este es el mundo que nos contempla, señores, también en verano.

Y yo me pregunto: ¿Constituyen estos sin sentidos una desconexión eficiente de las alienantes dinámicas sistémicas que afligen a las clases de neo-esclavos? A todas luces, no. Es por ello que muchos, tras regresar a sus lugares de origen afirman "no haber descansado". Otros, más optimistas, o tal vez más idiotas, defienden haber vuelto "renovados", dispuestos a destilar con obediencia otros 11 meses más de uniformizada monotonía de celda nicho/puesto de neo-esclavo timado, vueltas al cole, declaraciones de renta, estrés laboral, impuestos, letras, hipotecas y demás bazofia, pero también y cada vez más, aburrimiento, depresión y crisis existencial (por fortuna). Ahí se queden pues, que mientras todo siga así, esos paraísos ocultos a los que algunos huimos con toda la periodicidad posible, seguirán aguardando a aquellos que tuvieron el suficiente valor de descubrirlos. Porque si todavía no lo saben, la naturaleza, por encima de todo, lo que ama es el coraje.

domingo, 15 de junio de 2014

Walter Maverino: Los súper ricos contra la humanidad

Imprescindible entrevista de los amigos de la Caja de Pandora al fundador y coordinador de la UMCIT (Uni diversidad Mundial del Conocimiento Interno y la Transformación). El Líder Creador 4D emergente versus El Líder Depredador actual. Si no hay una transformación personal, de ninguna manera la habrá colectiva.


sábado, 7 de junio de 2014

Manuel Galiana: El sionismo mundialista que nos gobierna

Interesante charla con el escritor e investigador y experto en Geopolítica, Masonería, Sionismo Askenazi y Sociedades Secretas, Manuel Galiana, sobre el delicado momento geopolítico que vivimos en la actualidad a escala global, con una mafia bancaria internacional sionista infiltrada en todos los ámbitos de poder mundial, sin que la inmensa mayoría de la población, como viene siendo costumbre, se entere de cual es la verdadera y oscura agenda tras bambalinas. 


Una nación de hombres libres

Estos de ácratas, como viene siendo costumbre, dan el clavo con sus artículos. Brillante escrito de un tal Diego Revuelta. Imposible estar más de acuerdo. 






El actual Estado Español es una máquina de quemar dinero sin otro objeto que su propia subsistencia y la de las personas y entidades a las que cobija: funcionarios, partidos políticos, sindicatos, patronales, bancos y grandes empresas que medran parasitando la pocilga nacional. El Estado no se preocupa ni un instante por la suerte de los españoles, sino de obtener dinero. Y lo extrae de abajo, expoliando al pueblo, y de arriba, financiándose de la élite internacional bancaria, de los Goldman Sachs, JPMorgan, Deutsche Bank... Siempre ha sido así, y mucho más desde que perdió la capacidad de hacerse su propia moneda cuando le falta liquidez. 


La entrada en el Euro es la mayor traición que los políticos del postfranquismo monárquico-parlamentario han perpetrado a los españoles. España jamás cumplió las condiciones para su integración en la moneda única. Goldman Sachs pergeñó el fraude contable mediante ingeniosos credit swaps para que la España de Aznar bajase a los infiernos del Euro. Lo mismo que hizo con Grecia, Italia, Portugal o Irlanda. Con la moneda única, los partidos han desarmado a los españoles y han asolado al propio Estado, entregándolo a la corrupción de las finanzas internacionales. Por eso esta es la verdad que más se oculta de todas: por eso, hasta elsupercalifragilísticoespialidoso líder Pablo Iglesias (y me alegro de que exista, os lo aseguro) se siente europeo. Porque le paga Europa para que se sienta así. Todos los partidos en España son europeístas. Y los que no lo son no salen de los pequeños blogs. Porque no tienen financiación ni presencia mediática, como sí la ha tenido Podemos. ¡Que no me parece el peor partido de España, al contrario! Habrá que seguir su evolución hasta las Generales de 2015. El resto de partidos son la peste. Todos, de izquierdas y de derechas, se han vendido al internacionalismo capitalista aun al precio de poner en peligro la propia subsistencia de millones de familias españolas. 



Que la derecha venda España a pedazos, como si fuera carne de vaca, era de esperar. Pero lo que es vergonzoso, humillante, es que la izquierda española desprecie la idea de España como nación de esta manera tan escandalosa. A ver, yo pregunto: ¿Quién ha dicho que no se puede ser patriota y de izquierdas? Me refiero a un patriota lúcido, un patriota que no piense que su patria es la mejor, por supuesto, sino que es la suya, la quiere y punto. Como sabe que su esposa no es la más sexi, pero es la suya, la quiere y es lo que hay. Como sabe que sus hijos no son los más listos, pero son los suyos, los quiere y no hay nada que discutir...Un sencillo patriota que sea además hombre de izquierdas, pues prefiera luchar por la justicia social (la llamada democracia social) que por ciertas "libertades individuales" (¿por qué los think tanks de la derechona contraponen la libertad individual y la justicia social? ¿Qué clase de "libertades" son esas que se toman con nosotros que resultan tan socialmente injustas?)


Y añado más... ¿Por qué si digo que soy un patriota español de izquierdas corren los creadores de opinión a identificarme con un fascista, pero si digo que soy un patriota de izquierdas catalán (de ERC), o que soy un patriota de izquierdas vasco (de Bildu) se me tolera o hasta se me considera un paladín de la libertad? ¿Acaso ya no se acuerda nadie de que el discurso fascista era: "No somos de derechas ni de izquierdas..."? ¡Pues yo soy bien de izquierdas!, estoy incluso contra la propiedad privada de bancos y empresas estratégicas, y creo en el justo reparto de beneficios y cargas sociales y en unos impuestos geométricamente más gravosos para los que más tienen. Y amo a España porque quien no ama a su propia madre, por fea que sea, es un hijo de puta.

Oídme, españolitos de a pie: O resucitamos España o nos entierran con ella. Por debajo, nos come la escoria del postizo cantonalismo nacionalista, más falsificado que la factura de la luz; y por encima, las toneladas de mierda del internacionalismo financiero: El neoliberalismo (como lo fue el comunismo de la URSS), es internacionalista, y sus élites (judías, cristianas, sintoístas y hasta musulmanas, que no es cosa de religión ni de etnia) son sionistas. Pues todo internacionalismo es un apoyo descarado al establecimiento de un Gobierno Mundial Único sobre las ruinas de los estados, sea en forma de una ONU venida a más o por el advenimiento del Rey del Mundo, me la sopla. Porque viene a ser lo mismo: que las élites financieras posean el planeta Tierra con todo lo que contiene: tierras, animales y personas.

Españolito: ¿Quieres ser propiedad de alguien? ¿O quieres formar parte de una nación de hombres libres? Si es lo primero, sal a celebrar el advenimiento de la era filiposextista. Vete al bar y tómate unas cervezas con los socialistas y peperos de tu barrio. Si es lo segundo, si quieres ser libre, la primera providencia es descerrajar este Estado opresor, esta máquina de aplastar voluntades y libertades, este extractor de riqueza que solo respeta la voluntd superior de quienes lo financian cuando el Pueblo Español, exhausto, no puede ya pagar más impuestos.

Anímate, españolito, que no es una tarea imposible: El actual Estado Español monárquico parlamentario tiene muchos puntos débiles. El más importante de ellos es que su Constitución no es ni se comporta como debe hacerlo: toda constitución es una carta de condiciones que el pueblo pone al Estado para el ejercicio del poder, es un contrato social. Y la Constitución del 78 es un contrato leonino que, por si fuera poco, el Poder Único vulnera cada vez que le viene bien. Y sus modificaciones son escandalosas, como la del 2 de septiembre del 2011, que avaló con los propios españoles, con todo lo que tienen, sus cuerpos y sus almas, los créditos contraídos con los acreedores de Deuda Pública; y cuyas interpretaciones corresponden a un oráculo llamado Tribunal Constitucional, engendro que no existe en ninguna democracia, que es el garante de que la corrupción siga amparada por los dioses. El segundo punto débil es que ya no hay excusa para no consultar al pueblo sobre la forma de estado a la que prefiere someterse, monárquica o republicana. Franco murió hace casi 40 años y no queda ni un militar franquista que "amenace la democracia". Decir que la República es incompatible con los españoles es despreciarnos hasta el escupitajo. ¿Cómo que no? ¿Acaso no merecemos lo que sí meritan los franceses, los italianos o nuestros hermanos los portugueses? Lo que es incompatible con la III República es la corrupción de las actuales élites de los partidos. Y nada más. Y una estructura político-social que se basa en falsedades puede caer en cuanto una chispa salte y electrice al pueblo. Hay que perseverar dándole al pedernal sin parar, haste que la chispa acierte con la hojarasca y arda el chiringuito entero.

¿Cómo justifico, como patriota español, mi lucha por la III República? Como bien dice ácratas, "La verdadera democracia es la asamblearia, no la representativa. Pero el Estado es el último baluarte frente al poder global, el nuevo orden mundial. ¿Cómo resolver esa contradicción en pleno siglo XXI? Yendo siempre en la dirección de la máxima libertad". A lo que añado yo: debemos ocupar el Estado y transformarlo en una República de corte libertario. Y si alguien cree que ambas posturas son incompatibles, es que ha leído poco y ha escuchado demasiado a los políticos, que son unos profesionales de la propalación de la incultura.

¡Viva España, entonces! Pero no cualquier España. No esta España. No la humillada ante la Sinarquía Financiera Internacional. No la España opresora de los españoles.

¡Viva España libre de hipócritas, de traidores, de sediciosos!¡Viva España libre de las personas que no quieran pertenecer a ella! Si catalanes o vascos quieren irse, adiós y buen viaje. Pero con un referéndum claro: "¿Quieres una Cataluña con un estado independiente o quieres que Cataluña sea una región más de España, sin autonomía, sino colíder con el resto de regiones de la III República Española? Blanco o negro. Sin grises. No eso de "si no me sale, quiero seguir con mi derecho a medrar a costa de los españoles dinamitando su moral cada día". Y para las minorías que no quieran ser españolas, estatuto de apátrida. Nadie debe ser obligado a ser español. Porque ser español debe convertirse en un honor, aunque sea un honor tan modesto que ruborice, no en una obligación. Libertad. Siempre la máxima libertad.

¿Y los partidos? Los partidos a existir fuera del Estado, sometidos a reglas democráticas internas obligatorias y a una censura de cuentas que impida la financiación ilegal por parte de las élites. El Parlamento fuera del Estado, pues es propiedad exclusiva del Pueblo. Es el Pueblo Español el que debe hacer las leyes que él mismo ha de respetar. Y las que debe respetar también el Estado, suma del poder Ejecutivo y el Poder Judicial (todos funcionarios). El Estado debe ser un Gran Funcionario al que pagamos entre todos, un funcionario que no tiene derecho a promulgar leyes. Porque un estado que se cocina sus propias leyes, que incluye en él a los partidos y al Parlamento, se convierte pronto en un estado opresor, en un representante de la oligarquía financiera y religiosa. Víctima de la corrupción, abierto a toda influencia extra-política. Y convierte al país, a la larga, en un gran campo de concentración. Que es lo que soportamos los españoles ahora mismo.

Por lo tanto, lo dejo claro: soy español, de izquierdas, revolucionario y patriota. De un humilde país llamado España, que no es el mejor del mundo, ni el que tiene la raza más bella, ni la mayor cultura. Pero que ES Y SERÁ SIEMPRE LIBRE, porque los españoles asumimos de una vez por todas que la diferencia entre ser un hombre o ser un animal es solo eso: LA LIBERTAD.

Y para decir esto no necesito a los fascistas ni a los liberales ni a los anarquistas. Me basta con saber que todos los ciudadanos por debajo de los Pirineos tienen el mismo problema que yo. Que son mis hermanos de desgracia.

Y si, una vez lograda la III República, los españoles deciden que la quieren comunista libertaria, pues mucho mejor. Y si prefieren votar a partidos como la democracia cristiana o los liberales, pues me conformaré. Pero asumir una monarquía partitocrática impuesta en pleno siglo XXI es renunciar a todo atisbo de libertad para los próximos mil años. A eso no me conformaré nunca. No sin un referéndum monarquía/república que lo avale.

DIEGO REVUELTA, un patriota cartesiano


Visto en:  ácratas.net



martes, 20 de mayo de 2014

Edimburgo: Viaje al infierno

Recuerdo cuando llegué a Edimburgo, una gélida tarde de diciembre, hace ya más de tres años. Fue un impacto, he de admitirlo, bastante desagradable y totalmente inesperado. No sólo por el espantoso frío septentrional, que caía como un pesado y húmedo manto sobre la ciudad, sino porque pronto comprendí, que también lo hacía sobre sus habitantes, sus existencias, sus mentes y sus corazones. La gente allí estaba hecha de otra pasta, más apagada, mohecína, opaca. De esto último, uno se da cuenta pronto, cuando observa la vida cotidiana con cierta sensibilidad y espíritu crítico. Inevitable la comparación, por otra parte, de un recién llegado venido del lejano desierto de hispanistán. 


Lo primero que vi, fue aquella estúpida Noria y la bandera ondeante del Reino Unido sobre mi cabeza. Casi al instante me empecé a preguntar qué demonios estaba haciendo en aquél rincón del mundo. Sin embargo, lo que jamás olvidaré, fue la música que sonaba en la feria en aquél momento, así como su letra: "She is a monster, beautiful monster, beautiful monster, but I don´t mind". Quizá toda una declaración de intenciones, a juzgar por la gran cantidad de jóvenes sintéticas de escultural porte, frívolas, superficiales y desnaturalizadas, que había por allí, producidas, cómo no, a la sombra y tutela de no se sabe que monstruosidad de la ingeniería social de nuestros días... 


Hoy por hoy, podría casi asegurar que me resulta del todo indiferente una cultura urbanita (la hispana) que otra (la anglosajona, en este caso), dada las estrechas similitudes que parecen compartir, merced a un proceso globalizador  eugenésico, homogenizante y empobrecedor, pero en el año 2010, el juego de contrastes entre ambas era todavía susceptible de realizar un jugoso análisis comparativo. Del país festivo, corrupto, sucio y cálido del sur, pasaba a otro cuasi fantasmagórico, más orweliano, oscuro y congelado, de relaciones impersonales y esquivas, de frías miradas y aberrante soledad. Por lo demás, lo que ví y sentí, fue una incapacidad aberrante para relacionarse, una frivolidad muy preocupante y una elevada dósis de Gran Hermano  que se dejaba sentir a través de miles de cámaras dispuestas por toda la urbe, en cada esquina, en cada cornisa, en cualquier parte, realizando una labor de vigilancia que, dada la escasa conciencia y la abulia zombie de la población, me pareció algo realmente estrafalario y del todo innecesario. De la comida,  mejor ni hablaré, ya que todavía no he sido capaz de recuperarme del susto que supuso el descubrir que existen uvas sin pepitas, siendo el fruto de éstas al parecer transgénicas vides, lo más saludable que me encontré por aquellos lares.


En centros como este se pueden adquirir todo tipo de venenos para la salud, como las famosas uvas sin pepitas.


Como es de suponer, del sopor inicial pronto muté a un terror existencial, al cerciorarme de que Edimburgo no era esa ciudad medieval cercana y con encanto que muchos me habían pintado, y que el poco encanto que pude encontrarle fue durante las madrugadas, cuando todo hijo de vecino se encontraba ebrio en cualquier tugurio (es la ciudad del mundo con más bares por metro cuadrado), mientras yo caminaba sin rumbo por las glaciares y desiertas avenidas de la ciudad, parques, colinas, riachuelos y demás universos ocultos que aguardaban impacientes la llegada de un lobo estepario dispuesto a dejarse seducir por estos raros y poco mundanales placeres.

He de reconocer que durante aquellas noches, y sumido en la más absoluta soledad, fui capaz de desvelar para mis sentidos el auténtico espíritu romántico de la ciudad, hundiéndome en la nieve hasta las rodillas en sus cementerios, trepando el montículo de Calton Hill y pensando en los días felices del almirante Nelson, al tiempo que mis ojos se perdían en el intrincado laberinto de humeantes azoteas de pizarra que constituían ese elevado nivel de la ciudad, cuyo imaginario visual aún correspondía sin lugar a dudas al del Edimburgo del siglo XIX. Otras noches, me aventuraba por callejones olvidados del centro o paseaba cual espectro por los barrios residenciales, con los pies ateridos por el frío, investigando, siempre oculto y silencioso, observando la luna o arrancando las estalactitas de hielo que colgaban petrificadas de los semáforos.


En lugares como este, lograba alcanzar la paz y el sosiego que la vida urbanita de la ciudad me negaba en todo momento. Como siempre, la naturaleza y la observación del conjunto de todas las cosas desde una posición elevada, le otorgan a uno una visión introspectiva de las actividades humanas y una perspectiva diferente de la vida.


Algunos tontos me acusarán de rehuir de una responsabilidad auto-impuesta, de vivir la noche y escapar de la luz del día, de amilanarme y no enfrentar la realidad social y laboral de aquella ciudad, pero lo cierto es que poco importaba que fuese noche o fuese día, cuando rara vez se filtraba algún rayo de sol en las cuatro escasas horas de iluminación grisácea diurna. Puestos a elegir, sin duda prefería la quietud y esa calma congelada de los momentos nocturnos, al desfile de muertos vivientes diario dejándose caer por Princess Street, Lothian Road o cualquier otra de las grisáceas avenidas principales, salpicadas todas ellas de  de una explosión de franquicias de comida basura y firmas de moda estúpida, así como de tiendas de souvenirs para deficientes mentales. En efecto, y hace poco me lo confirmó un escocés: "Edimburgo es una ciudad eminentemente turística y carente de vida o autenticidad, vete a Glasgow". Monumental e interesante, no digo que no lo fuere para el turista, pero pasar en ella más de dos días empieza a rayar el absurdo. Quedarse a vivir en ella, la locura o la estupidez, al menos, en el invierno..


La iglesia-hostel de Belford Road, gestionada por auténtica gentuza, en la que tuve la mala suerte de dar con mis huesos.


Prueba de ello, la encontré en las dos comunas o pandas de españoles con quien tuve el infortunio de encontrarme: los primeros, parasitando una iglesia reconvertida en hostel, liderados por un aborrecible gusano malagueño enganchado a la nieve, un tipejo despreciable y zafio que se divertía en sus correrías nocturnas, las cuales hoscamente protagonizaba, provocando a todo aquél que se cruzase en su camino, en particular si el transeúnte era escocés .

Los segundos, algo más discretos y educados, pero igualmente perdidos y adictos a la quetamina y a un hachís (que al olfato era como el pedo de un polo químico) de forma obscena y autodestructiva. Sus puestos de esclavos laborales no eran mucho mejores:  friegaplatos, cocineros de sushi (este resultó ser el más gilipollas), camareros de Burger King y otros puestos de neo-esclavo por el estilo.

A ambas comunas, les produje un rechazo casi inmediato, de lo cual, y con la perspectiva del tiempo pasado, me siento ahora tremendamente orgulloso. De como me libré de ellos, es otra historia, aunque si reconozco que en los dos casos recurrí al clásico esquinazo. No sé cuanto tiempo llevarían allí o cuanto programaban permanecer, pero daba la sensación de que su estancia no fuese más que la afanosa búsqueda de una lenta autoeugenesia mental, corporal y espiritual. Yo estuve 20 días, y ahora sé que no volveré nunca, ni en verano, por si acaso.


La joya de la corona para muchos. Una arriesgada forma de escapar de la oscuridad invernal en la capital de Escocia.


Por fortuna, aunque no toda la gente que conocí allí resultó ser del todo prescindible, o bien sus vidas, o bien las experiencias que vivimos juntos, fueron, también, grotescas. Fue el caso, por ejemplo, de dos simpáticos iranís con los que iba a tener la oportunidad de disfrutar o padecer de una velada festiva en una de las salas más de moda de toda la ciudad. La cosa se hacía soportable, hasta 10 segundos después, (aproximadamente el tiempo que tarda un humano en convertirse en zombi), de haber penetrado en dicho local. "Mood", creo que se llamaba, lo mismo da. El caso es que por enésima vez volvieron  a saltarme todas las alarmas, cuando todo lo que pude ver en aquél tugurio fue una ingente proporción de Barbies sintéticas y presumidas, y mamarrachos altamente alcoholizados con camisas y polos de firmas de moda deportiva de béisbol y  soccer, apretujados en una tiñosa masa humana.

No quiero pecar de prejuicioso, claro que no, pero cuando toda la actividad de estos energúmenos se limitaba a, en el caso de las féminas, bailar como auténticos demonios lascivos y lujuriosos para despertar los más bajos instintos de los masculinos asistentes a tan cochambroso evento (la música, como era de esperar, una auténtica bazofia electrónica y comercial), y en el caso de dichos tipos, a beber como cosacos para caer derrumbados o terminar sacudiéndose en la calle, daban ganas de salir cagando leches de allí. No bailé, no bebí, solamente observé y escuché, y doy fe absoluta de que fui incapaz de ver a dos personas, fuesen del sexo contrario o no, cruzar una sola frase con sentido. La comunicación brillaba por su ausencia, y todo intento de relacionarse terminaba ahogado en un bufido, un grito, una mueca estúpida y un sinfín de empujones. Estoy prácticamente convencido, de que los primitivos de Atapuerca lo hubieran hecho significativamente mejor.

Así que allí se quedaron los dos pobres diablos del golfo pérsico, anonadados, perplejos, en silencio, rodeados por un circo de idiotas rebozados en cosméticos, alcohol y una nube de mil feromonas tóxicas, sin saber qué hacer o cómo actuar, mientras yo les obsequiaba con una despedida a la francesa. Seguro que todavía hoy seguirían sin poder descifrar cómo ligar o como entablar conversación con alguien en aquél agujero. Quizá, vomitándole en el escote a cualquiera de las princesas plastificadas que por allí se paseaban.




Para finalizar, y de camino al asqueroso hostel, me topé con 5 especímenes de androide biológico, pues aunque parecían mujeres jóvenes, por sus precisos andares, sus gélidas miradas y la escasa ropa que cubría sus esculturales cuerpos a 16 grados centígrados bajo cero, podían facilmente confundirse con la rubia de Terminator 3. He de reconocer, que hasta sentí inquiteud, pues parecían a punto de lanzarme un rayo helado que hubiese cauterizado cada músculo de mi cuerpo, cada átomo. Les miré a los ojos durante unos segundos, pero preferí dejar de hacerlo, dado el desdén y el profundo desinterés que parecía producirles mi presencia.

Recordé entonces las sabias palabras del trampero que traba amistad con Robert Redford en la película Jeremiah Johnson de 1972: "No hay roca más dura en este mundo, que el corazón de una mujer". Y que lo diga, con la salvedad de que estas diabólicas escenas ya no sólo ocurren en Edimburgo, sino en prácticamente todas las ciudades de nuestra cada día más andrógina, virtual, fría e insensibilizada Europa. El amor se ha desvirtuado y triunfa el transhumanismo capitalista más diabólico y de espectro tecnocrático. Una sociedad constituída por monstruos, pero como decía la insufrible canción...a nadie parece importarle un comino.


Algo parecido a estas "máquinas biológicas" fue con lo que me crucé en Rose Street. Cabe señalar que eran cinco tipas, las 3 de la madrugada y no había un alma en la calle. Tengo suerte de estar vivo...


Los cerdos del Instituto Tavistock saben bien lo que hacen con todos estos pseudoartistas que parecen haber surgido de la nada. Lo mismo ocurre con tanta esclava Mk Ultra del Proyecto Monarca de la CIA (Beyoncée, Rihanna, Lady Gaga y otras). Sus videoclips y sus mensajes encriptados luciferinos, hacen verdadera mella en el subconsciente de miles de jóvenes incautos, que a la postre acaban siendo la carne de cañón de estos peligrosos psicópatas, entrando en una espiral de idiotez, cuyas consecuencias a largo plazo para sus vidas desconocen.



sábado, 17 de mayo de 2014

Estupidez Binaria

Ya están aquí las elecciones europeas, a la vuelta de la esquina como quien dice, y con ellas, la recalcitrante y cada día más asquerosa y vergonzante estupidez del pueblo español, más anestesiado y zombi que nunca. Es verdaderamente repugnante aterrizar en la Puerta del Sol, bajando por la sucia y oscura calle Montera, para toparse con dos enormes camisetas de los flamantes finalistas de la Champions, ambos equipos madrileños (aunque en sus filas sólo jueguen mercenarios extranjeros, gladiadores cuasi analfabetos que reciben una obscena soldada por su servicios prestados al poder neoliberal, poder que aniquila la vida y la libertad por todo el planeta) colgadas de la fachada del ayuntamiento. La sempiterna mafia política bicéfala, corrupta e hipócrita, solidamente enraizada en el poder, sabe bien de la importancia de este soma universal, para garantizar la paz social en un país moralmente defenestrado, en el que campan a sus anchas, la injusticia y la pobreza, pero sobretodo, la imbecilidad ciudadana.


Los borregomátrix pueden estar de enhorabuena. No llegan a fin de mes, les desahucian, les roban, les mienten, les esclavizan o les matan en vida con trabajos monótonos mientras pisotean sus derechos más elementales, pero siempre les quedará el fútbol. Mientras escribo estas líneas, oigo salvajes berridos por la ventana: El Atleti ha ganado la liga. Toma ya!


Parece como si todo estuviese, y probablemente lo esté, sólida y eficazmente programado, como la enésima treta de estos sinvergüenzas para hundirnos un poco más en un futuro feudal de control y tiranía capitalista en su máxima expresión. Es tan sumamente imbécil el pueblo español, tan zafio e ignorante, que sus dirigentes, todos ellos buenos compañeros de partido y de rapiña, se atreven ya a anunciar, descaradamente y sin tapujos, como tantas otras veces, una posible coalición en las elecciones del año 2015 entre los dos grandes vómitos que ensucian y envilecen aún más el espectro político de esta mofa asquerosa que tenemos que soportar por democracia, ante la parsimonia generalizada de sus compulsivos vo-tontos, que no votantes.


Y se atreven, claro está, porque son también estúpidos, pues no son más que el reflejo de quienes les votan, un populacho dócil y resignado a tales conspiraciones, ciego, incapaz de ver la manifestación definitiva, la clarividencia consumada, de que son los mismos perros, con distinto collar. 


"El bipartidismo es bueno para España", anuncia este pedazo de estiércol ignorante y retrógrado. Otros como  el gran Felipe Gonzalez, han decidido unirse también a la fiesta de esa más que probable "Gran Coalición PPSOE". Zas, en toda la boca, borrego.


Para mear y no echar gota, pero el caso es que después de meses de tropelías financieras, de defenestración de todo lo público y social, después de meses de mentiras infumables y represión policial como nunca antes se había visto en la historia reciente de este país de pacotilla, estos vampiros todavía gozan de una intención de voto cercana al 30% en cada uno de sus bandos, cuando deberían estar ya, si del populacho que tanto les odia dependiese, no sólo enterrados en el olvido, sino colgados de una soga, linchados, o como poco, encarcelados. Pero ¡Ay señores!, es que cuentan con el beneplácito y la protección que les conceden sus jefes de la Troika y de la obscura y endemoniada élite económica global, y cuentan también con toneladas de frívola, desnaturalizada y somatizadora estupidez en forma de fútbol, drogas, ingeniería social y demás basura considerada ocio por la adormecida, tóxica y execrable plebe.


Y mientras tanto, decenas de miles de jóvenes se reúnen estos días en las vistillas para festejar, beber y olvidar, con motivo de las fiestas de San Isidro. Eso sí, a la hora de manifestarse contra el poder establecido, sólo van 4 gatos entrados en su mayor parte en la senectud de la vida.


Así que, visto lo visto en este trágico y triste circo hispanistaní, me atrevo a vaticinar una nueva victoria del PP, o bien del PSOE, (si gana uno, ganan los dos), en un domingo electoral de resaca post-celebración de que la absurda Copa de Europa "se queda en casa", motivo más que suficiente para garantizar el expolio y la dictadura durante unos cuantos años más. Oigan señores, que es la décima, o la primera, según se mire, pero pase lo que pase, todos encantados, peperos, socialistas, mandriles o colchoneros, todos aglutinados en el mismo despropósito que conforma la realidad social de esta cloaca llamada España. Y no tengo nada más que decir, acerca de toda esta gran montaña de porquería humana. Por mí se pueden ir todos al infierno, aunque ya se encuentren en él, sin saberlo. Como diría el recio y denteroso Charlton Heston en The Omega Man (1971): "Poor miserable bastards"... Pobres miserables bastardos


martes, 22 de abril de 2014

¿Idiocracia o Ciencia ficción?

El otro día, mientras caminaba sin rumbo por el centro de Madrid, me senté un rato en la Puerta del Sol para escuchar la soberbia música ochentera que escupía el radio cassette  antiguo de un grupo de chavales, que habían decidido practicar breakdance bajo la estatua ecuestre de Carlos III. Fue en ese momento, embriagado por la enérgica y fantástica música de aquella década, cuando recordé mi género favorito del séptimo arte, la ciencia ficción, que experimentó su gran momento precisamente durante esos años. Gracias a la música, por lo tanto, no me fue difícil trasladarme a aquellos escenarios futuristas, psicodélicos y apocalípticos del cine, rodeado como estaba por  gran cantidad de plásticos, latas y basura por el suelo de la plaza, indigentes pidiendo en las esquinas o inmigrantes tarjeteros tratando desesperadamente de vender los locales de ocio y música comercial basura de sus jefes para las masas (decir que si estos últimos sobreviven a la crisis, es en parte gracias al punto neurálgico en el que se encuentran, que permite que centenares de turistas jóvenes, criados a la sombra de la cultura anglosajona moderna, paradigma de la incultura y el embrutecimiento, se dejen sus euros y sus neuronas en fútbol en pantallas gigantes, alcohol a raudales y música electrónica).

Si a todo ellos le unimos la desproporcionada presencia policial, decénas de luminosos rótulos comerciales, algunos desvencijados, el clásico y cansino compro oro por todas partes y las casas de apuestas deportivas en cuyos interiores pasa las horas muertas la canallesca calaña del lugar, el resultado de este insano y ridículo cóctel, de esta marranada social, no se diferenciaba demasiado de la deteriorada colonia de Marte en la ficción de la película Desafío Total y su club de alterne El último suspiro, o de la zona céntrica del "Los Ángeles 2018", en Bladerunner.


"Idiocracia", una comedia de ciencia ficción no tan antigua (2006), pero que ilustra a la perfección el mundo hacia el que nos encaminamos, con paso presto.


Además, considerando las circunstancias sociales, ambientales y económicas que vivimos en la actualidad, no puedo por menos que sentir un profundo respeto hacia todos aquellos denominados profetas de la ciencia ficción (Orwell, Philip K.Dick, Huxley), cuyas joyas literarias de mediados del siglo pasado, parecieron haberse adelantado a sus tiempos por su exultante, y por otra parte preocupante, clarividencia. Las visiones o quizá la brillante imaginación de estos autores, fueron adaptadas al cine, al principio con ciertas reticencias, desconfianza o escaso éxito en taquilla, pero a la larga, estas películas se convirtieron, muchas de ellas, en películas de culto (Bladerunner, 1984, The warriors, The Omega Man,etc...) Esto indica, en cualquier caso, el profundo impacto que causaron en la sociedad, aunque dicho impacto haya sido lento, casi por goteo y sólo del interés de un sector minoritario rodeado por una mayoría que aún prefiere vivir en la ignorancia.


Me encantan estos salvajes y dicotómicos contrastes del mundo mierdero en el que vivo: Por un lado, el mantero que saltó la valla en Melilla trás meses o quizás años de desventuras por el continente africano, tratando de ganarse la vida hostigado por los mierdas de municipales. Por el otro, una franquicia de comida basura, englobada en una de esas inmensas corporaciones rapiñeras que emponzoñan el planeta y envenenan la salud de sus pueblos. Terrorífico.


Por eso, cuando leo los mensajes de mi primo acerca de la frívola, drogadicta y sistémica sociedad urbanita de Brighton (Reino Unido), cuando escucho las tranquilas pero profundas observaciones de mi amiga norteamericana Elizabeth, acerca del sopor o desconocimiento y pobreza vital que reinan en el pueblo yankee, o cuando me topo con una vomitiva noticia que asegura que el 61% de las jóvenes brasileñas, canadienses o francesas prefieren las redes sociales y sus smartphones, a tener relaciones íntimas con sus semejantes (http://revoluciontrespuntocero.com/las-mujeres-prefieren-smartphone-que-sexo/), me doy cuenta de que todavía no estamos tan mal aquí o...tal vez sí? Consolarse con las desgracias ajenas no es sinónimo de inteligencia ni de cambio alguno, pues además, la cruda realidad de la globalización homogeneizante nos terminará condenando a todos con igual e imperturbable injusticia. Y nos condenará a un mundo regido por un grupo de desalmados, que mantiene y mantendrá su demoníaca funcionalidad, de la mano de la inoperante y abúlica masa mayoritaria de ignorantes o resignados restantes, que pagan y pagarán los excesos y las conductas inmorales de los primeros. Un mundo de idiotas, de un bando y de otro, que se conducen a sí mismos al cadalso.


Si la juventud fuese capaz de asociarse en un objetivo común como lo hacen las bandas callejeras de esta película, otro gallo nos cantaría a todos. El futuro, hoy en día, no nos pertenece.


¿Juventud, cambio, revolución? Bellas palabras, pero vacuas en fundamento e intencionalidad, cuando la juventud se encuentra anestesiada e insensibilizada, cuando el cambio y la revolución tienen que depender casi forzosamente de una población vieja o envejecida (veo más viejos que jóvenes en asociaciones políticas o manifestaciones) y que cada día siente con mayor intensidad (o miedo) que la lucha, por cuestión de generación o decrepitud consumada, ya no le incumbe, mientras se lamenta del mundo y de su funesta deriva en bares, parques o redes sociales.

Los demás, aquellos que realmente hacen algo sin esperar nada a cambio, los que tratan de concienciar a los demás o se resisten a caer en la mediocridad absoluta de vida que tienen planeada las élites para nosotros, cada vez se sienten más solos e inútiles en la gran ciudad, parque temático de atracción consumista, estupidez colectiva y creciente contaminación. Así que, si alguien quiere conocer mi opinión sobre la juventud actual, a la cual para mi vergüenza aún pertenezco, seré claro: "¿La juventud? La juventud es una auténtica mierda".


jueves, 3 de abril de 2014

Sobre ignorancia, entendimiento de la verdad y responsabilidad adquirida

Tras finalizar la visualización del edificante y vital Seminario sobre Ley Natural, he llegado a la conclusión de que el cisma existente en nuestra sociedad ha cruzado ya un umbral o punto de no retorno, y se acerca peligrosamente a un punto de ruptura que devendrá en el estallido social o el caos resultante al que la mayoría de personas le guardan un temor abyecto. Ese miedo al caos, esa parálisis colectiva, no es más que la manifestación del miedo a la realidad o el miedo a la verdad, un factor determinante que durante todos estos años ha mantenido el sistema actual de Amos-Esclavos en funcionamiento, acelerando y aumentando además esta enfermiza polaridad, al extremo. En otra palabras, las consecuencias derivadas de dicha inacción o toma de auto-responsabilidad por parte de la sociedad, han sido las causantes directas de su propio empeoramiento, que no hará sino agravarse, por más que desde los falsos estamentos de poder se nos trate de convencer de que el estado actual de las cosas responde a una visión del orden establecido por el Estado de Derecho. Esto es completamente falso, ya que lo único que produce es ciertamente lo contrario: caos.




La prueba más flagrante de esta afirmación conforma la realidad cotidiana en forma de guerras, continuas violaciones de los derechos humanos o la simple contemplación de la obscena brecha que separa la opulencia de la miseria absoluta, la prueba viviente de que el mal reina en la tierra campando a sus anchas, sin contar con la perpetua agresión a la naturaleza (Resulta contradictorio pretender que la humanidad respete los principios de la ley natural, cuando se dedica a destruir la escenificación viviente de todos ellos). Esta paradoja autodestructiva, radica en la determinante masa crítica de una población pasiva y anestesiada que decide mirar para otro lado, aún sabiendo la verdad. La decadencia moral de nuestro tiempo, y esto casi nadie lo contempla, va aunada, indefectiblemente, a una perdida de libertad, pues libertad y moralidad son dos principios totalmente proporcionales, que se oponen radicalmente al Estado de Esclavitud Consentida reinante. Y a mayor esclavitud, mayor represión. Esto lo estamos viendo actualmente en muchos países, con estados policiales de facto cada vez más violentos y coercitivos, y una manipulación informativa mayor que nunca, constituyendo ambas circunstancias un ignominioso ultraje a la verdad y a la libertad. 


"La mayor amenaza a nuestra democracia no viene de aquellos que abiertamente se oponen a nosotros, sino de aquellos que lo hacen en silencio junto a nosotros" (Thomas Paine)


La inmensa parte de la sociedad ha delegado la responsabilidad sobre sus vidas en los otros, (la casta cleptómana, en su mayoría, sierva), en un claro ejercicio de Externalización del Poder. La casi totalidad de la población humana todavía se encuentra en un estado de crecimiento psicológico, emocional y espiritual básico, vibrando en una frecuencia de baja conciencia no alineada con la verdad, resultante de una condicionada  y obscena existencia de neo-esclavos sometidos a una compartimentación brutal del tiempo, malos hábitos alimenticios, sedentarismo vital, manipulación de sus instintos, coacción económica permanente y miedo (estos dos últimos conceptos, claros eufemismos de la violencia legal ejercida por el Estado). Esta realidad es la consecuencia final de una anarquía o confusión traumática interna, que se estrella (y esto es lo más triste viviendo en la llamada sociedad de la información) con una negación deliberada de la verdad, o lo que es lo mismo, una ignorancia adquirida, la ya conocida actitud New Age ante la verdad absoluta o demasiado dolorosa: 


"Si algo es desagradable no quiero oírlo, no quiero verlo y ciertamente no quiero hablar a otros sobre ello". 


Es por esto que siempre se ha mantenido que todo cambio de paradigma en la condición humana actual, devendría primero de un cambio individual, que agregado a la conciencia social podría finalmente manifestarse en experiencia compartida en el plano colectivo. Sin embargo, mientras no exista el trabajo introspectivo, el denominado conócete a ti mismo u aprende hacia dentro, no existirá cambio alguno. Como dijo Carl Jung, "Uno no se vuelve iluminado imaginando figuras de luz, sino volviendo consciente su propia oscuridad. Un procedimiento trabajoso y por lo tanto impopular". Es este arduo trabajo de alinear pensamientos, emociones y acciones sin contradicciones, el único camino hacia la sabiduría o el conocimiento superior, la considerada por los mas mesiánicos como la Consciencia Crística.


"Sólo un pueblo virtuoso es capaz de vivir en libertad. A medida que las naciones se hacen corruptas y viciosas, aumenta su necesidad de amos."


Esta consciencia, proveniente del sentido común o inteligencia hermenéutica, tiene pues una responsabilidad adquirida que se manifiesta en la acción de despertar a otros seres o la de desarrollar una serie de habilidades y capacidades desde el amor consciente, que reviertan positivamente en la sociedad, con el fin de mejorarla y hacerla más libre y justa. Esta consciencia, autosoberana y anárquica, choca no obstante de manera frontal con el tiránico poder del Estado, que prefiere generar (y de hecho genera) individuos obedientes, no-realizados y en última instancia, esclavos. El Estado o el Estatismo, o bien cualquier institución financiera, religiosa u económica creada a la sombra del hombre moderno, no cree en el libre albedrío del ser humano, y por lo tanto no cree en la libertad, y si en el control y la limitación de dicho libre albedrío a través de la destrucción de posibilidades y la destrucción de la imaginación en el pensamiento del individuo (control mental). Sin embargo, esto no justifica la no-búsqueda de conocimientos y la no-acción reivindicativa y transformadora de las personas, por tener éstas, muchas veces, la información al alcance de su mano. 


Jesús de Nazaret fue el primer anarquista de la historia. Libró una guerra contra la religión, las finanzas y el gobierno de su tiempo, que acabó conduciéndole a la muerte.


Si nos adentramos en las raíces de esta enfermedad social, nos damos cuenta de que son los traumas, la trinidad o circuito cerrado (abuso,trauma,víctima) que se retroalimenta, el que se encuentra en el origen de este mal, y que además empeora con el tiempo si no se superficializa del subconsciente o se trata de arrojar luz sobre el mismo. Es por ello que estas personas, la gran masa social, prefieren seguir con sus mecánicas existencias antes que abordar el titánico esfuerzo que requiere afrontar sus propios miedos, sus propias limitaciones o traumas, soterrados en el subconsciente, generando una actitud de auto-odio o no amor por uno mismo, con las implicaciones que esto conlleva en sus relaciones sociales. 




Frecuentemente, estas personas desequilibradas con clara disonancia cognitiva, sentimiento de culpa y autosufrimiento inflingido, son las que permiten con su no-acción consciente y su guerra interior subconsciente, que este diabólico y enajenado sistema conduzca a las sociedades a un callejón sin salida, al autoritarismo y a la esclavitud total, pues dedican una mayor parte de su tiempo y energía en obedecer a otros u a aquellos a los que consideren sus amos morales, aquellos en los que decidieron delegar su poder. Esto se aleja, por lo tanto, del principio de soberanía interior y amor por uno mismo, y se aleja de lo que significa ser consciente, ya que todo aquél que respeta la autoridad de otros estaría legitimamente apoyando la esclavitud de unos sobre otros.


"Dado que yo he sufrido, causaré sufrimiento a otros"


Cumplir órdenes y ejercitar la consciencia al mismo tiempo, es imposible. Como dijo el gran investigador David Icke, ¿Cual es el sentido de tener principios, si dejas que otros dicten tu comportamiento? No hay verdad o justificación alguna en ello, y no bastará con decir "cumplía órdenes" o "hacía mi trabajo", pues la acción consumada entraña aún más responsabilidad sobre la persona que la ejecuta, que las ideas o pensamientos en forma de órdenes que jefes o gobernantes inmorales decidieron abdicar en sus súbditos.



 Al final del día juzgarás tu rendimiento y la contribución que has hecho a la creación. No estará basada en lo que otros esperaban de tí o lo que has hecho porque te sentías atrapado, (David Icke)



lunes, 31 de marzo de 2014

Mark Passio: Seminario de Ley Natural

La mejor ponencia que he visto en mi vida y probablemente la información más valiosa que se puede encontrar ahora mismo en la galaxia Internet. El sistema de control actual y sus programas culturales operativos tratan de manipular la verdad o bien consiguen que la sociedad la ignore, ocultando el hecho inmutable de que nuestras vidas se encuentran completamente fusionadas y vinculadas a la existencia de una Ley Natural con 7 principios fundamentales y su octavo principio generador o creador. Este conocimiento es indispensable y definitivo para  alcanzar el entendimiento de la verdad y, mediante la acción, la consecución del desarrollo superior del Ser en la Humanidad, la comprensión de la verdad y la vida en libertad. 9 horas de realidad y medicina espiritual para la Trinidad interior (mente, espíritu, cuerpo) en un meritorio esfuerzo de desocultismo por parte de Mark Passio. Imprescindible para todo aquel despierto que se precie.














domingo, 30 de marzo de 2014

Prensa de la Caverna

"Antisistema contra el Estado de Derecho", dice en letra pequeña encima del titular. Yo le añadiría, de una minoría, porque son los derechos de unos pocos malvados sobre los de una gran mayoría, que sin embargo aún sigue sin reclamarlos, permaneciendo sus existencias sumidas en condición incapacitante de borregomatrix manipulados y esclavos que ignoran la verdad deliberadamente, autoinflingiendo de esta forma dolor a sus vidas de manera enfermiza y regresiva. La Ley represiva de "Seguridad Ciudadana" está al caer y con ella el sistema recoge los frutos de su operación 22-M. Nauseabundo.


ETA, los Grapo??? Esta gente vive en perpetuo estado de enajenación mental. Deben de pensar, quizás, que aún nos encontramos en marzo de 1988. De momento, el sistema que dicen defender, ya le costó la vida a 15 seres humanos en Ceuta, y podía haberse cobrado la de algún policía a los que omitieron socorro cuando así lo solicitaron. La policía reprimirá con saña a partir de ahora cualquier protesta. Si te opones, serás un terrorista, si te sometes a la autoridad, un ciudadano obediente, o lo que es lo mismo, un esclavo. 

Brillante idea del concepto de lo que son la vida y la libertad en régimen democrático. Pura hipocresía y pura manipulación.

No habrá paz para los malvados

De los antidisturbios de las UIP, podía esperarme ya cualquier cosa. Después de haberles visto agrediendo a mujeres desvalidas, a niños, a gente mayor y en general a los más débiles y vulnerables, sólo me faltaba ya contemplar atónito como agreden a la prensa. Ha ocurrido hoy mismo en Atocha, en una lluviosa tarde en la que se protestaba en contra de la monarquía, esa institución anacrónica y pendenciera que de nada nos sirve y que pocos quieren ya, tras la ingente montaña de escándalos y vergüenzas que acumula. Sólo pensar que descienden de Fernando VII, pone los pelos de punta.




Mucho se ha hablado estos días en los medios del poder ( El País, La Razón, ABC, El Mundo, etc..), de la violencia. De la violencia de jóvenes de extrema izquierda o bien radicales cuyo único propósito es el de reventar manifestaciones pacíficas. Sin embargo, los verdaderamente violentos, los que infiltran a gentuza en las manifestaciones, los que manipulan la verdad inventando noticias y tapando los abusos policiales, los que tratan de ocultar lo evidente que resulta esta incómoda realidad de penuria, injusticia y desequilibrio a todos los niveles, siguen siendo los mismos: Gobierno e instituciones, claramente antidemocráticas, por razones obvias que todo el mundo ya conoce o bien debería de conocer. 


Antidisturbios de los Mossos le abren la cabeza a un niño de 13 años y golpean también a una niña que le defiende


De lo que no se habla tanto, sin embargo, es del joven que perdió un testículo a consecuencia de un bolazo. Y del que aún no han dicho nada en esta porquería de medios, es de ese otro pobre que desgraciadamente ha perdido la visión en un ojo, de igual manera, a consecuencia de un disparo. Queda por lo tanto demostrado, como ya se ha podido ver en algunos vídeos del 22-M o en la reciente marcha de estudiantes del día 27, que no sólo golpean a la gente en la cabeza, sino que además disparan a bocajarro cuando les viene en apetencia. A pesar de todo, al parecer, las víctimas de la injusticia son los policías, después de años de agresiones indiscriminadas y claro abuso de poder en miles de manifestaciones. Es el mundo al revés, o quizá el doble pensar orweliano que trata de imponernos la mafia política, para confundirnos y coartar cualquier atisbo de pensamiento crítico, inteligente y veraz.




Ultimamente, parece que ya no puede uno ni manifestarse tranquilo. No te dejan permanecer en una acera, porque disuelven a base de empujones o insultos. Si de resultas de esos empujones, a alguien se le ocurre quejarse o increpar al violento robocop, es detenido de inmediato. Tampoco dejan que los grupos se unan, cortan calles para tales fines, separan, amedrentan, identifican, y por supuesto, golpean. Hoy, además, han molido a palos a dos fotógrafos acreditados, que sólo trataban de hacer su trabajo. Uno de ellos ha quedado tendido en el suelo. "Ya se levantará", ha sido lo único que ha sido capaz de vomitar la ignorante mente del agente de turno, mientras insultaba y amenazaba con su porra a otros periodistas indignados, que sólo trataban de socorrer a su compañero de profesión.

La deriva violenta de las UIP sólo demuestra una vez más, que lo único con lo que cuenta ya el gobierno para permanecer en el poder, es con la violencia. Si, esa que tanto condenan. Y la violencia suele ser, desgraciadamente, contestada con la misma o más violencia. Luego, ¿qué pretenden? Quizá sumir al país en un violento y revolucionario estallido social o bien tienen morriña del pasado y les gustaría que volviesen a reproducirse escenas en la capital que no se viven desde mayo de 1808? Son retrógrados, si, pero.. tanto nos odian?


En este vídeo también podemos contemplar con asco como empujan, tiran al suelo y detienen a dos participantes de la bicicrítica


Tremendo todo, pero así esta el patio. No obstante, mientras esto sucede, cientos de miles de ciudadanos siguen pasando olimpicamente de todo, dormidos, anestesiados, hechos un ovillo en el interior de sus burbujas rellenas de tóxico líquido amniótico. Peor para ellos, les pillará el huracán por sorpresa.


jueves, 27 de marzo de 2014

España, al borde del estallido social

Ayer, miércoles, se vivieron escenas en Ciudad Universitaria que tenían gran similitud con los disturbios que protagonizaron grises y estudiantes, allá por el lejano final de la década de los 60. Pocas diferencias hay, pues los damnificados siguen siendo los mismos, y los agresores, también. El motivo, también sigue siendo el mismo: La ilustre casta degenerada que tenemos al frente del país y las dictatoriales instituciones que mandan sobre ella, saben que sólo pueden gobernar a unos súbditos iletrados y desinformados, y para ello, es primordial liquidar la educación y la cultura, o bien, hacerlas prácticamente inaccesibles para las masas. Sin cultura, el ciudadano se encuentra desnudo, sin armas que le permitan defenderse de las agresiones y la barbarie, a duras penas soterrada en occidente, que caracteriza al sistema neoliberal depredador actual. 


CIU, 1969

CIU, 2014

Los violentos del régimen, bajo el beneplácito del ilustre rector Carrillo, desalojaron y detuvieron a 53 jóvenes que permanecían encerrados en señal de protesta.


Sin educación, no existe espíritu crítico ni filtro informativo alguno, y por lo tanto, no hay o no puede despertarse la consciencia. Y sin consciencia, la gente termina siendo presa de sus instintos más básicos y elementales (recordad que quieren ganado obediente, no seres humanos) y víctima del abuso y la manipulación cotidiana, para terminar convertida en una nueva subclase de neo-esclavos resignados, que se entregan derrotados a los brazos del consumismo y de la sin razón, atrapados en un programa vital que cercena la libertad y el crecimiento personal y que cae por una espiral de egocéntrico auto-engaño, soledad y ausencia completa de empatía o solidaridad por los terribles problemas que afectan hoy a la inmensa mayoría de colectivos humanos. 

Esto, las élites, lo saben bien, y por eso tratan con todas sus fuerzas de mantener a su granja humana en un letárgico estado de desconexión de la realidad, insensibilizada y esclava, adicta a un sinfín de absurdas necesidades creadas, que son las que en última instancia, sostienen aún los pilares del capitalismo regresivo actual.


Bonita estampa primaveral, que recuerda a las mejores épocas universitarias de este infame país


Sin embargo, la casta política y empresarial española, brilla por su estupidez, y parecen estar conduciendo deliberadamente al país a un estallido social sin precedentes. Esta gentuza, corta de miras, dogmática y retrógrada, quizá nos esté haciendo un favor al aumentar la represión exponencialmente, a medida que la gente va despertando y reaccionando ante el atropello de derechos y la mofa diaria con la cual nos obsequian. Hace cuatro días, ni se inmutaron al reventar a la fuerza una manifestación masiva y pacífica, con la excusa de centrar toda la atención de sus secuaces y acólitos medios informativos en la violencia desmedida de un pueblo quemado y sin miedo, contra un grupo de policías abandonados a su suerte en medio de la refriega. Esto nos demuestra a las claras, que están dispuestos a todo para permanecer en el poder, incluido el sacrificar vidas humanas para conseguir sus turbios propósitos. Lo que sea. Su hipocresía y cinismo, al igual que su oscuridad y baja condición humana, no parecen tener límites. Mienten a diario, se inventan noticias falsas, y por supuesto, criminalizan todo aquello que vaya en contra de sus podridos intereses. Es la violencia institucionalizada, la violencia legal del estado, mucho más temible y destructiva que la ejercida por un pueblo que sólo trata de defender sus derechos más básicos.


El odio visceral que se está granjeando la policía para con el pueblo es cada vez mayor, quizá mayor que el que se le tiene a los responsables del desaguisado actual. El motivo es claro: defienden al corrupto y al poderoso, y reprimen al honrado y al débil. No debería de llamárseles policías, sino Guardia Pretoriana Estatal.


Más peligrosa que esta mafia local, es la que anida en la Troika y en los Think Tanks del poder global, por supuesto, pero enfocar la ira y el odio frutos de la injusticia en determinadas cotas del poder, aún es solamente ciencia ficción, dada la escasa masa crítica que conforman aquellos despiertos en suficiencia como para superar ya ampliamente el discurso sobre el bipartidismo y la tiranía de los mercados y el capital. Quizá dentro de 10 años, cuando los expoliados y aguerridos pueblos del sur tengan que enfrentarse a un ejército de antidisturbios europeos al más puro estilo Robocop, la dictadura camuflada que aún pretenden disimular, sea ya una dictadura a cara de perro. Prefiero esta opción, pues aunque más peligrosa lo es también menos cínica e hipócrita, y al menos no habrá lugar para la duda entre tanto despreciable zombi pro-sistema actual, sin la más mínima conciencia de clase.

Como sostiene un amigo mío, para cuando esto ocurra, ya se habrá cerrado el círculo, y la libertad, en el más puro sentido de la palabra, estará gravemente amenazada. Para entonces, la paz social se habrá impuesto mediante la violencia y la política del miedo, y el mundo se habrá convertido en un nuevo planeta feudal y apocalíptico.



Tras una multitudinaria asamblea, alrededor de las 18:30 horas,  la policía bloqueó el acceso de la Avenida Séneca para cortar el tránsito de 1000 estudiantes, que decidieron no entrar al trapo de los violentos, optando a resistir en formación por si había cargas. Una estudiante escuchó a uno de los mandos de los antidisturbios decir a sus compañeros: "Estad dispuestos a reventar y abrir cabezas"

                               


Pues bien, en el seno de esta calma tensa que precede a la tempestad, 101 heridos en la última manifestación, una huelga estudiantil en marcha y la primavera y sus calores, que la sangre alteran, a la vuelta de la esquina, parece que a la inútil de la alcaldesa, Ana Botella, sólo se le ocurre solicitarle a su brazo armado en la región, la delegada señora Cifuentes, que prohíba las manifestaciones en la almendra central o zona histórica de la capital. Esta insensatez, además de insensatez, es un insulto y una flagrante muestra de desprecio hacía los ciudadanos, pues esta señora, en sus enfermizas y altivas elucubraciones mentales, desacredita de esta forma la legitimidad de las protestas y el contenido de las mismas.

En su fascismo de salón, la señora alcaldesa o más bien tirana no elegida democraticamente por ningún ciudadano, considera un fastidio que la imagen de Madrid y su denterosa Marca España, se vean afectadas, y si de ella dependiese el asunto, no dudaría en encerrar a los manifestantes en guetos o campos de concentración. Debe pretender esta señora, que estos perroflautas y piojosos rojos, se manifiesten sin hacer ruido y en un descampado, para que de este modo la gente fetén y de orden pueda seguir de compras, tomándose sus relaxing cup  de café con leche en sus tradicionales pastelerías Viena Capellanes, Lhardy o Mallorca, después de haber degustado unos canapés de foie de oca y jamón de jabugo, sin tener así que soportar el vociferio de las hordas de antisistema, que tarde o temprano, pedirán la cabeza de estos elementos. 




Las manifestaciones, señora Botella, seguirán y aumentarán, al ritmo que lo haga su estupidez, y con ella la presión y la indignación del pueblo llano, ese al que usted tanto desprecia. Porque las manifestaciones, señora Botella, sirven para eso, para manifestar a los cuatro vientos y a grito pelado el descontento, para sacar a la luz toda la basura y las vergüenzas que usted y los de su calaña pretenden tapar, esconder o eliminar. Y por eso deben de ser y seguirán siendo en el centro neurálgico de la capital, para que todos, absolutamente todos, puedan ver el resultado de la opresión, la injusticia y la canallada diaria en contra de la ciudadanía

España es ya la vergüenza de medio mundo, y su imagen se encuentra visiblemente deteriorada, convertida ahora, además, en una suerte de ciudad-estado policial, en la que reina una atmósfera de odio e indignación, mezclada con miedo, tensión y sobretodo, mucha estupidez. Como la estupidez, con la que está cayendo, de gastarse 1 millón de euros en cambiar de nombre el aeropuerto de Madrid Barajas, por el de Aeropuerto Adolfo Suárez, en un claro guiño de la mafia local a uno de los primeros padrinos de nuestra reluciente e intachable democracia del 1%... Nada bueno, señora Botella. Madrid está sentenciada, y la culpa no la tienen las manifestaciones, la culpa la tienen las políticas antisociales acometidas por su persona y los de su especie.