sábado, 14 de julio de 2012

Luchar contra el sistema

Después de múltiples manifestaciones, he comprendido finalmente que de poco o casi nada sirve salir a la calle a protestar, enfrentándose a los peligrosos y descerebrados antidisturbios. Al sistema, estas muestras de enfado popular y callejero, apenas le afectan o hacen daño, y lo único que se consigue con ello es legitimizar la violencia de las fuerzas del orden público. Violencia para la cual, están entrenadas, acostumbradas y hasta deseosas de poner en práctica. Basta un grupo reducido de antidisturbios, para hacer correr y disolver a porrazos y pelotazos a toda una marea de quejumbrosos y enaltecidos revolucionarios, al menos, aquí en España. Luchar mediante la fuerza, sin armas en las manos, es casi imposible e improductivo.


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Carga policial y momentos de tensión, vividos ayer entre la calle Ferraz y Marqués de Urquijo.


Sin embargo, las manifestaciones seguirán siendo necesarias, aunque sólo sea para crear tensión y tratar de despertar a una todavía mayoritaria masa de borregos resignados y consumistas. Ejemplos cómo el de ayer tarde en Madrid, en el que de 1000 voces clamando contra la oligarquía, pasamos a ser cerca de 10.000 a lo largo de la tarde, son un claro ejemplo de que la gente comienza a despertar y algunos están ya muy cansados de seguir tragando con la bazofia e impositiva dictadura capitalista que trata de imponernos a la fuerza esta partidocracia.  Pero el concepto del capitalismo, es incapaz de sobrevivir si no es apoyándose en un consumo masivo, que es la verdadera gasolina y el alimento genuino del sistema. Si el consumo decae, el sistema tiembla, los bancos quiebran y los oligarcas se estremecen, pues viven como parásitos de este cancerígeno fenómeno. Posiblemente y gracias a ello, la subida del IVA que entrará en vigor el próximo septiembre, termine convirtiéndose en un suicidio y en un arma de doble filo, significándose a la larga en una quiebra masiva de la banca y en una más que segura segunda intervención económica. Un pueblo escarnecido y empobrecido, ya no podrá ni querrá seguir pagando. Precisamente en la ausencia de consumo y en la desobediencia civil a largo plazo, se encuentran las pautas para derrocar a los estafadores que siguen gobernando con total impasibilidad e impunidad:


1) Lo primero que hay que hacer es sacar inmediatamente todo el dinero de los bancos. Estos juegan con el mismo para especular y roban y cobran comisiones constantemente. Además, con los tiempos que corren, el dinero está más seguro en casa o enterrado en el campo. Los bancos son sólo los intermediarios de los usureros tecnócratas que pretenden esclavizar a la raza humana. Hay que acabar con su herramienta expoliadora.

2) Sacando el dinero de los bancos, podremos proceder a la segunda acción, que consistirá en la finalización del pago de impuestos y tributos al estado. No se pagarán las multas, ni las facturas, ni la hipoteca del piso. Y por supuesto, se acabó el hacer la declaración de la renta. Sin dinero en la cuenta, no podrán embargarla. Si se hace esto a gran escala, el proceso será imparable, y no habrá policía suficiente en el mundo para desahuciar pisos o embargar bienes.

3) Consumir lo justo y necesario, pues de este modo no sólo seremos más felices, menos materialistas y menos dependientes, sino que le daremos en toda la boca a las grandes corporaciones y multinacionales y a la gentuza que las dirige, que se hundirá en la miseria desapareciendo su razón de ser. Y esto tan sencillo cómo dejar de usar el transporte privado si no es estrictamente necesario o no hacer apenas uso del teléfono móvil, comprar menos ropa y en definitiva, menos mercaderías innecesarias que se acumulan en los hogares o terminan contaminando el medio ambiente.


Si todos tuviésemos la genial idea de poner en práctica estas 3 medidas, aunque sólo fuese durante una semana, el sistema se desmoronaría y el poder se inclinaría ante el pueblo, con toda seguridad, con servilismo, humildad y el orgullo por los suelos. El pueblo tiene el verdadero poder en sus manos, pero aún no lo sabe. Es la falta de conciencia la que permite que estos sátrapas sigan adelante con su barbarie, conduciéndonos a todos a un final trágico si no se remedia este esperpento con prontitud.




De todas maneras, la historia sigue su curso, y de seguir consumiendo a este ritmo, la globalización económico- competitiva terminará engulléndonos a todos en un pozo sin fondo de miseria, pues los recursos son limitados. Pasará antes o después, de nosotros depende, pero quizá, si esperamos a que ocurra por ley natural, sea demasiado tarde para volver atrás y entremos en una espiral de guerras y violencia como jamás hayamos visto. El sistema es un muerto viviente, que seguirá alimentándose de lo que sea, incluidas vidas humanas para subsistir. La cuenta atrás hace mucho tiempo que empezó, pero el mundo sigue sin querer abrirle los ojos a una realidad que es terriblemente incómoda e incierta, porque  no nos  depara nada bueno. Paremos esto entre todos, aún estamos a tiempo de evitar un cataclismo económico, social, y lo que es más grave, ecológico, o al menos, atenuarlo.

7 comentarios:

  1. Una de tus mejores entradas amigo. Totalmente de acuerdo contigo en todo aunque eso ya lo sabes. Yo opino que aunque pusiéramos en práctica esos 3 principios, que son imprescindibles, ya no nos libra nadie de una segunda intervención que se producirá en los próximos meses, es cosa hecha. El populacho quizá esté empezando a despertar pero hoy por hoy seguimos sin ver mas allá de nuestras narices. Un saludo y aseguir luchando amigo.

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  2. No habria policia, asi los mas fuertes podrian robar a los privilegiados que tienen el dinero en casa y tampoco medicina publica asi se moririan los debiles y se crearia una nueva raza de superhombres.Ademas,el poco dinero que podria recaudar hacienda, lo recaudaria no de la clase media como ahora sino de los que no tienen dinero guardado,porque estos tendran que trabajar para comer,aunque sea poco y usar un poco el movil, y comprarse zapatos pues se quedaran sin suelas por ir andando a todas partes y al trabajar estarian fichados y no les quedaria mas remedio que pagar ,es decir los mas pobres se convertirian en esclavos.
    Pues la verdad es que no me gusta demasiado tu propuesta.

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  3. querido anónimo, estamos hablando de medidas "transitorias", para cambiar este sistema de facinerosos expoliadores. Es solamente un revulsivo. Logicamente, habría de crearse después uno nuevo y más justo, basado en recursos y bienes tangibles y no en especulación de dinero virtual, como el que tenemos hoy en día. Saludos

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  4. Sin capitalismo, no haría falta policía. Sin jerarquías, no haría falta policía. Una sociedad avanzada no necesita policía, los delitos son casi anecdóticos

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  5. Bastaria con pedir el reintegro de nuestro dinero para ocasionar una catastrofe en el sistema bancario,ademas dudo mucho que los bancos posean fisicamente el montante de dinero que necesitarian para abonar a cada cliente lo suyo,pero creo que esta mas que garantizado el resultado si lo hiciesemos un numero suficiente de personas y ahi radica el principal problema,hay que lograr que la gente se interese de verdad y que se impliquen con ganas en destruir el corrupto sistema financiero.Salud y libertad para todos

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  6. Yo tengo la solución esta delante de vosotros pero no la veis tan sencillo y a la vez tan complicado, obviamente el sistema siempre hará cara se defenderá a vida o muerte. la policía del sistema los políticos son el cancel del mundo.

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